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Y como mejor proceda, digo

Reproduzco aquí un fragmento del poema demoledor que Emilio Gastón (en su Antología Épica, 1990) dedicó a su querido amigo Vicente Cazcarra, en recuerdo de este gran hombre a cuya memoria se dedicó un sencillo acto el martes en Zaragoza. Como no pude acudir, me sumo a él siquiera de manera virtual.

Habéisme denunciado
por aparcar mi verbo
junto a vuestras
conciencias miserables.

Me amanezco en recuerdos
con el amor y la propuesta en cueros
y he venido a cumplir mi deseo relámpago.

Llego con varias lunas de retraso
por atender a un horizonte malherido.
Pero me quedan víveres
y corazones nuevos
y un trocito de nube con alcohol
para limpiar la herida de mi amigo Vicente.

A veces cuando pienso
se me pone la sangre del Sahara.
Pero al fin he rasgado mi nube natural
y vengo aquí para decirlo todo.
Mi voz de dinosaurio
por favor.

Os voy a hablar al fin sin florilegios,
a escribir sin piedad con mi pluma de cóndor
traída por el viento,
con trazos de horizonte malherido tan amigo que fue,
TRATÁNDOOS DE USTED y con respeto
por las fachadas de las facultades,
por las paredes blancas de los váteres.

Cuando empecé mi adolescencia triste
no dejabais dar besos
en los bancos dle parque,
nos hablabais con odio del amor
y escondíais el guardia entre los árboles.

Cargabais los Decretos Generales
desflorando ilusiones
y ordenabais la poda de selvas interiores
de todo soñador.

No me habléis pues ahora de vuestras libertades
pues me hacéis estallar
con mi volcán de risa de conejo.

Prefiero la denuncia
repudiaré la niebla informativa
rechacé vuestro parking
y ya podéis llevaros mi palabra
con vuestra triste grúa municipal.

Presiento lontananzas favorables
y otras voces vendrán
a vuestro aparcamiento prohibido.

[...]

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1 comentario

laMima -

"Cuando empecé mi adolescencia triste
no dejabais dar besos
en los bancos del parque,
nos hablabais con odio del amor
y escondíais el guardia entre los árboles"
..que tiempo perdido, degollado más bien.
No debemos olvidarlo y palabras tan rotundas como estas de Emilio Gastón son una inmejorable manera de aprender.
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