Blogia
inde-docs

Espacios para la conversación

 

Hace un par de décadas se pusieron de moda las "plazas duras": se trataba de quitar todo elemento que fuera o pudiera llegar a ser verde (árboles, césped, macetas o sitio donde ponerlas) y dejarlo todo liso y pulido, vacío, acaso con alguna farola o hilera de ellas, y un par de papeleras. Bancos, sólo si convenía alguno, aislado, como detalle de aquel diseño frío y minimal. Fuentes, ni por equivocación.

De todos modos, aunque en esas plazas haya bancos no se sienta nadie en ellos: sin sombra, ¿cómo se aguanta? Y además suelen no ser de madera, sino de mármol u otro material similar: incómodos donde los haya y sin respaldo, en esos pseudobancos o te socarras el trasero o te pillas una cistitis.

En el año 95, viviendo yo en BCN, reformaron la plaza que hay delante de la Universidad Central, al final de la calle Pelayo (Pelai): donde había unas palmeras hermosísimas, grandes, hechas y derechas, frondosas, unas señoras, plantaron otra vez palmeras... pero raquíticas bebés, que quizá con los años hayan adquirido otro empaque, pero que entonces daban mucha pena; donde había bancos de madera, de los tradicionales de toda la vida, pusieron unos a modo de sillones uniplaza que miraban uno al mar, otro al Tibidabo, otro a Tarragona y otro a Gerona. Pa favorecer la conversación, recuerdo que pensé. También había una fuente y dejó de haberla.

En los años precedentes, en Zaragoza se había desatado una fiebre similar, de modo que plaza que tocaban, plaza que jodían. Creo que no se salvaron más que la de Santa Cruz y la de los Sitios (y esta estuvo en un tris de perecer también, porque querían hacer un parking debajo; por los pelos nos fue).

A mí me encantan los bares, y muy especialmente las terrazas, que me parecen una de las mejores cosas del verano. Pero me fastidia que sean la única opción si queremos sentarnos a la sombra o beber agua: las plazas como espacio público no existen si no son, además, de obligatorio consumo de algo.

La gente mayor no concibe eso, así que ha sido barrida de las plazas y se refugia en lugares peregrinos, como las estaciones de tren o, destacadamente, los centros comerciales. De momento, les dejan estar. Ya veremos por cuánto tiempo: o bien les cobrarán ticket de aparcamiento o bien algún iluminao eliminará los bancos si considera que la población vejestoria no es un target adecuado para algún input o que no potencian la sinergia dinámica de los neones, el cristal y el acero.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

4 comentarios

Fernando -

besos mosquetera...siempre con la espada preparada...relajate y se feliz estos días.

Nerea -

En Grancasa, antes por lo menos había arbolitos o intento de zona verde, con los bancos rodeándolos y todas las personas mayores alrededor. Ahora, han puesto esas palmeras tropicales que "pegan mucho" con el clima de cierzo de mañolandia, y ale, todos bajo las escaleras, con la gente pasando y corriendo y ellos sentados, con bastón, comentando.
Con lo bien que se está en el pueblo, a la fresca...

un saludo.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Javier López Clemente -

Esas dos fotos son una buena muestra de nuestro fracaso con respecto a los viejos: Aplastados bajo las escaleras mecánicas, casi ná.

Salu2 córneos.

Marciano Sorprendido -

Pues sí que es verdad. He hablado muchas veces de esto con mis congéneres.

Me dio muchísima pena cuando comencé a ver a los abuelos en los bancos de Grancasaelcentrodetusemociones. Allí, rodeados de luces, anuncios para incitar a las compras, ruidos, etc. Me parece en algunos casos que me he convertido en un personaje de la Caverna, de Saramago. Allí se refleja este contraste entre la vida moderna de los centros comerciales que cubren todas las necesidades y la vejez, momento en el que parecían desvanecerse todas las utilidades de Cipriano Algor...

Salud.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres