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Marcianada escolar

Hay en el cole de mi crío una cuadrillica de futuros matones / macarras que hoy tienen entre 4 y 5 años. Me diréis que exagero. No exagero. Son los típicos críos que, adiestrados por sus hermanos mayores, tienen como afición favorita arrearle hostias al personal. Es su juego preferido. Salen al recreo a eso.

Toda la vida se han pegao los críos y han reñido. Y seguirán haciéndolo mientras el mundo ruede. Pero una cosa es que los críos riñan, o que haya alguno pegón, a que desde que levantan un palmo del suelo se organicen en cuadrillas, uno dé las órdenes ("ahora, agarrad a ese"), otros las cumplan y las víctimas sean los demás.

El problema mayor está en el comedor. De 12:30 a 15 h. En el rato del recreo, al parecer, la cosa no es tan grave, aunque lo fue al principio del curso.

Mi chico es grande como una montaña y tiene una fuerza que no controla, pero no es pegón (afortunadamente). Curiosamente, aunque por lo visto no es tan raro, es uno de los que se las lleva todas.

Hablamos hace una semana con el director varios padres. Su reacción fue muy positiva. Nos escuchó con interés y no pensó que exagerábamos ni se puso a la defensiva. Nos prometió tomar cartas en el asunto: "Si no somos capaces de poner fin a esta historia con unos chavalillos de 4 y 5 años, ya podemos cerrar el garito", nos dijo, yo creo que expresando el sentir de todos.

Pero en los dos días siguientes, a Quinito le siguieron pegando en el rato del comedor. Me cogí tal cabreo que le dije: "¡Ya basta, esto no puede ser! ¡Yo es que te voy a quitar del comedor!"...

Craso error. ¿Cómo puedo yo quitarlo del comedor? ¿Cómo puede, una familia en la que los dos padres trabajan, ajustarse a un horario que te deja libre de 9:15 a 12:15 (si no vives muy lejos) y de 15:15 a 16:15? ¿Dónde puedo trabajar yo con ese horario? Y si trabajo de tardes, y vuelvo a casa, pongamos, a las 22 o 23 h, ¿cuándo estoy yo con mis hijos?

Y luego nos tenemos que oír eso de que los padres queremos "aparcar" a nuestros hijos en el cole...

...o de que no los atendemos lo suficiente...

...o que la violencia y la malagana de los adolescentes se debe a que, o bien los sobreprotegemos, o bien pasamos de ellos...

¿Qué tengo que hacer, contratar a una mujer para que se haga cargo de mi hijo a mediodía?

Ya ha habido varios padres que han quitado a sus hijos del comedor. Los pegones, sin embargo, siguen acudiendo. Y no sólo eso: acuden gratis, becados por el Gobierno de Aragón.

¿Me pueden becar a mí la señora que voy a tener que contratar para sacar a mi chico de Guantánamo?

Llevo el corazón encogido sobre todo desde el lunes: la madre del mejor amigo de Quinito me contó (lo sabe a través de su hijo) que mi crío se quedó ese día, a mediodía, en el cole, hecho polvo intentando convencer por todos los medios a su maestra de que él ya no volvía al comedor, de que lo iban a venir a buscar, de que se iba a su casa, de que su madre le había dicho que lo iban a "desapuntar"...

Lo  sé por esa madre. A mí, el niño ni siquiera me ha dicho nada.

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16 comentarios

inde -

Estoy con Entrenómadas, finalmente: creo que es urgente ya hacer algo con todo esto. Es un problema cada vez más extendido...

Jose -

Yo estoy desesperado, he vivido eso de pequeño y ahora es mi hijo (9 años) el que lo está sufriendo, un matón (de 11 años) organiza quién le pega cada día en el recreo, yo le insisto en que hable, que hable, que intente solucionar el problema pero las respuestas solo son violentas, a la pregunta "¿por qué me pegas?" la respuesta : "un ser tan pequeño no tiene derecho a vivir en este mundo" y la profesora dice "es la respuesta de un niño", no, es la respuesta de un futuro asesino en serie..., hasta este momento no he conseguido nada, la mamá del niño psicópata no acude jamás al cole y el niño se hace el loco cuando me ve y le hablo...
Vídeos interesantes de un juez, mejor nos iría a todos si le hiciésemos caso:
http://www.youtube.com/watch?v=K2GTauJT5Vg parte I
http://www.youtube.com/watch?v=91gDdSSX_jk parte II

patri -

Hablé con su profesora porque quería oir su versión y que me explicara cómo había sido la pelea: "el comportamiento de Alejandro es ejemplar y doy crédito a lo que me ha contado" me dijo, "hemos hablado (también la tutora del otro curso) con los dos niños y se han disculpado, vamos a avisar a la mamá del otro crío para que lo sepa". Creo que me voy a tener que relajar... confiar en que se hace así y vale. Me queda la espina de saber por qué mi hijo tiene que disculparse ante el que lo ha machacado... creo que la disculpa tenía que venir del otro... pero ya digo que me voy a conformar (esta vez) con saber que se va a informar a sus padres.

Inde, no pienses que le fallas a tu hijo por dejarlo a comer, esos macarras son y están en el comedor y en el inglés y en la gimnasia... en este y en otro cole, y ya sé que no es consuelo, pero tiene razón Víctor y, mientras esté en vías de solución, confiar en que la dirección del colegio tome las medidas oportunas.
Yo nunca le he dicho a Alejandro que pegue al que le da (aunque me han dado muchas ganas), yo le digo que frene el ataque mirando a los ojos y diciendo: "Oye chaval, que tú a mi no me pegas", con chulería para impresionar al atacante... lo del "tío poli" viene luego, si lo primero no funciona, "además, tengo un tío policía". Quíen sabe? A lo mejor un día de estos acogota al atacante. Sé que seguiré preocupada porque nos ha pasado más veces y volverá a repetirse, pero no me pienso cortar en "chivarme" a su profesora, al Director o a los papás (si vuelve a tocar) hasta que esto termine. Un abrazo.

laMima -

Tiene razón Victor, la escuela tiene la obligación de garantizarnos el bienestar de nuestros hijos (los profesores son quienes mejor pueden conocer la naturaleza de cada agresión) pero nosotros como padres podemos echar una mano.
Si mi hijo se convirtiese en un mafiosillo de esos yo querría saberlo, por supuesto. Quiero tener los pies en la tierra y estar segura de que no doy alas a una actitud así. Cambiarla, además,también es cosa mía, vaya que sí.
Si Mari, hace falta imaginación para darles armas con que defenderse y no es fácil. Sobre todo porque no conocemos exactamente la motivación de los agresores en cada caso (que los hay matoncillos churruteros de patio y los hay pre-mafiosos, lo sé, y de todas las condiciones económicas y sociales, claro que sí)
Hay quizá un trabajo social pendiente y es el de crear una verdadera mala imagen de los agresores entre los propios niños y eso ¿como demonios se hace?¿se habla en los colegios de ello?,
PD Ah, y por favor, vigilemos bien lo que imitan nuestros hijos. ¿Me puede alguien explicar que hace un crío viendo la porquería esa de presing catch o como se llame?¿creer que dando un bofetón a cualquiera no pasa nada?
ANIMOOOOOO

Víctor -

Mari, yo humildemente creo que en las escuelas deben garantizarnos la seguridad de nuestros hijos. Hay cosas que no son opinables: aquí nadie hace daño, nadie se hace daño. Ese no es un tema que tengan que solucionar los padres o los niños. Es un asunto del director, de los profesores, de los adultos responsables de nuestros hijos.
Todos nosotros necesitamos creer que dejamos a nuestros hijos en un lugar seguro, en un lugar en el que les va a ir bien, en el mejor lugar del mundo, en realidad. Si esto no es así hemos de denunciarlo a las autoridades educativas, en el juzgado de guardia o donde sea. Y procurar el bien para nuestros hijos. Cuando se pierde la confianza en la escuela a la que asisten nuestros hijos, cuando se pierde la confianza en los profesionales que trabajan en ella creo que nada tiene sentido. Hay que denunciarlo y buscar un lugar seguro para los niños.

inde -

Querido Fernando: oigo a mi padre y a mi madre hablar por mi boca cuando le digo a Quinito: "Tú no empieces nunca; pero no te dejes pegar. Si alguno te pega, ¡defiéndete!". Pero él me contesta: "Es que se echan a correr...".

Yo intento hacerle ver, a diario, que voy a estar de su parte hasta cuando hace las cosas mal; que siempre voy a estar ahí. Pero ese respaldo no está en el cole, ni debe estar. Ha de ser él el que reaccione. ¿Cómo se consigue eso de un tío grande y pacífico, como eras (y eres) tú?

Es menester imaginación. Y ahora no la tengo: estoy tan bloqueada como él.

inde -

Patri, ya nos contarás qué tal te ha ido con la maestra. No sé, supongo que lo que hay que hacer es darles herramientas, agarraderos para que sobrelleven el asunto y le hagan frente de la mejor manera posible. Es fundamental que se sientan respaldados por los mayores, como dice Diego. Pero también se tienen que saber defender; si no con las mismas armas, con otras. Lo más primario es decirles: "¡Pégale tú, devuélvesela!"; y claro que lo he hecho. Te sale. Pero creo que no funciona; si a un niño no le sale eso, si él no es así, hay que buscarle la vuelta de otra manera. Cuando se me ocurra algo útil, te lo comento.

Diego: tanto tú como Patri hicisteis bien, creo, enfrentándoos directamente al protagonista del problema, o a sus padres. El asunto es que en esta historia en concreto es una cuadrilla, de modo que... ¿una por una? Hala, a identificar madres... En tu caso era una conocida, pero en el mío... Pues bueno, acudimos a "la autoridad", al director; porque no olvidemos que son niños muy pequeños, y que sería necesario atajar ese germen de futura cuadrilla de "matones", ahora.

Mima: es una parte muy importante del meollo la que tratas, aunque no es la única. En este caso en concreto, ni son sólo de una raza ni de una sola nacionalidad: hay un mix. Yo creo que lo único que hace falta es que los profes y las monitoras estén al tanto, y no permitan actitudes "mafiosillas". ¿Os podéis creer que hay niños que comentan a las madres historias del "jefe del baño"? ¡Con cuatro y cinco años!

Marta, Nómadas: no veáis lo que me está dando que pensar todo esto. Las historias que cuenta Marta son de críos, supongo, mayores que éstos. Hablas de "jovencitos rebotados y subiditos"... y estos son putos críos pequeñines. Que serán, si no lo remediamos, "jovencitos rebotadísimos y subidísimos" y ya no "jefes del baño", sino del cotarro en general. Y me niego a consentir eso. Si tuviera una solución tipo varita mágica, pues qué bien. No la tengo. Es complicado. Se admiten de buenísima gana sugerencias, y yo por mi parte aportaré las que se me ocurran, por si sirve o para rebatir.

Santi, Luisa: lo peor son los padres que no reaccionan y las maestras que no se lo creen. En nuestro caso, también creíamos que iba a ser difícil de hacer creíble una historia que habla de niños tan chicos. Sin embargo nos han creído, quizá porque ellos ya se lo ven a diario. Lo que me temo es que no les asusta lo que pueda pasar cuando sean mayores, si no se pone remedio.

Víctor, José Luis, Jaume, Mamen: si entráis por aquí, vosotros que sois maestros, dejad vuestras opiniones, por favor, porque yo creo que acabo por no ver las cosas con justeza. Me jode ver a mi crío y a sus amigos acojonados, me revienta no saber qué hacer y, en este momento sobre todo, estoy dolida por la sensación de haberle fallado a mi crío, dejándole "solo ante el peligro" en el puto comedor después de haberle dicho que lo sacaría de allí...

Fernando -

Nada ha cambiado. Hace treinta años las cosas eran exáctamente igual a como las estás contando.

Yo lo sufrí en primera persona de crío también. También era grande. Y pacífico. Y también me pegaban en panda, liderados por uno. Hasta que un día estallé, conseguí sentarme encima del pecho del jefe matón inmovilizándole, y le arañé, le arañe, le arañe, le arañe. Una y otra vez por todas las veces que me había pegado. Le dejé la cara hecha un cromo. Y luego el sádico y el desequilibrado a los ojos de los demás fuí yo. Y sólo le había agredido una vez, aunque con la intensidad sumada de todas las que me había pegado él.

Es muy difícil. Apoya a tu hijo. Explícale que es bueno enfadarse y plantar cara. Mas que nada para que no se le acumule, y lo suelte todo un día de golpe, porque encima en ese momento el malo será el. Y habrá sufrido tanto por el acoso como por plantar cara.
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Marta -

Ostras, que temas mas complicado este.

Yo me quedaba al comedor, y en mi cole recuerdo que habia peleas todos los dias. Y que casi siempre eran los mismos quienes las protagonizaban. Tanto los que pegaban como los que recibian. Unos por la fuerza bruta y la cabeza deshecha que tenian, y otros porque ya se sabia que no chistaban. Si es verdad que se solia respetar el 1 contra 1 y la igualdad de edad. Pero en otras cosas era igual: "Que este me ha llamado no se que (solia inventarselo). Ve a pegarle". Quienes pegaban solian ser castigados, pero de poco servia. Ocurria a veces que algun profesor castigaba casi sistematicamente a los "violentos" (de lo hartos que los tenian) y estos acababan haciendose casi "martires" y populares, vaya cosas...

Es muy complicado. Es dificil que un profesor tenga capacidad para resolver estos conflictos diarios. Igual si que puede ocurrir con casos puntuales como el que aqui se ha comentado. Pero por lo que se por amigas mias que son profesoras, algunos jovencitos vienen muy rebotados y subiditos. Y encima hay padres que lo niegan todo y que no quieren creer que en lugar de un hijo tienen un demonio.

Me solidarizo con tu familia. Es verdad que se pasa mal cuando se pasan estas cosas, aunque seas un crio. Se pasa incluso peor que si eres adulto. Asi que mucho animo!

Ya no se entretienen jugando al futbol, las canicas o cambiando cromos?

santi -

Cómo te entiendo.
con el pequeño llevamos arrastrando ese tema desde hace 4 años. No tiene problemas en jugar con sus amigos ni en pegarse con ellos.
Pero hay un crío que sólo tiene amigas y lleva desde infantil organizándolas a todas cada vez contra un crío solo.
Es de no creer.
Lo comentas con las profesoras y resulta que también tiene encandiladas a las señoras, que el niño es un angelito, que no nos metamos con él, etc. Hasta que un día lo vi yo con estos ojos.

Ya te digo que no interfiero jamás en peleas y creo que tiene que haberlas, pero este asunto del grupo organizao me preocupa.

patri -

Vuelvo. No he dicho que se me encoge el alma, con tu hijo, con el mío, con el de Diego... y con otros muchos. Tampoco he dicho que mi hijo tiene 6 años cumplidos hace 10 días, está en 1º de primaria, y que el que le pegó ayer era de 2º (suele ser algún mayor), el de Grancasa le pegó cuando iba a 3º de infantil!! Como tú bien dices siempre se ha reñido, pero en mi cole se castigaba, y muy duro, a quien pegaba a un "pequeño". Besos.

Entrenómadas -

Cuesta entender todo esto. No tengo hijos, pero he trabajado con niños durante mucho tiempo y ahora me pierdo con todo esto. Tengo primos maestros con depresiones, conozco a amigas-madres con depresiones, y a niños descontrolados y otros deprimidos por las situaciones que viven, cada uno de ellos, en el colegio.
Todo esto me parece una bomba para el futuro, más peligroso que la del botón rojo con los misiles. Creo que empieza a ser urgente hacer algo en el asunto.
Besos, no sé qué decir.

Diego de Rivas -

Me ocurrió algo similiar en el cole de mi hijo pequeño. Lo primero que me salio fue hablar directamente con el crio que le amenazaba a mi hija. Me dirás: Craso error. En este caso, funciono. Y fue así porque la propia madre - a la que conocía - no sólo se disculpo sino que de la mano y previa conversación con el pegón - muy seria - le animo a disculparse ante mi hija.

Estábamos de testigos, ambos padres, el profesor cuidador del recreo (al que le anime a estar presente) y los protagonistas, claro está.

Sí que te digo que fue muy útil por dos motivos: Uno, porque el crio se vio respaldado por el propio padre. (Aquí la autoridad paterna es importante - sobre todo para los hijos varones). Es un dato muy importante. El nivel de autoestima se vió reforzado y mi hijo salió de este incidente más seguro de sí mismo.

Y, segundo, porque el padre del matón pudo hablar con su hijo, de otras cosas que no sólo fútbol. Ya me entiendes. El matón, en definitiva, se dió cuenta de su error.

Recuerdo el papel del tutor y profesor que es muy importante en todo esto. Muchas veces los profesores cuando les contamos estos incidentes, éstos piensan 'Va, ya estamos con el típico padre pesado'. Pero, no, lo que en mi caso hice es hacerle responsable de las palizas (psicológicas o físicas) que suelen ocurrir en los recreos o comedores.

En fin, si he ayudado o te ha servido de algo, me alegraré. Pero mi experiencia, aunque dura, y mi reacción impulsiva me ayudo a reforzar a mi hijo. Que es lo realmente importante.

Besitos

laMima -

Cierto: padres pasotas y "sistema" que parece teme castigar a determinada gente, no lo olvidemos.
Creo que en determinados momentos hay una integración mal entendida y curiosamente las desigualdades nos dan la vuelta. Lo digo con conocimiento de causa.
TODOS tenemos los mismos derechos y las mismas OBLIGACIONES.TODOS.
Si desde el colegio hay esa buena disposición creo que se podrá solucionar al menos este tema puntual.
El problema, desgraciadamente, empieza a hacerse demasiado general y demasiado grande.
Animo chicas.

Luisa -

¡joder, Inde, Patri, !¿qué está pasando? Vale lo de las peleas entre crios. Pero lo que contais no es éso, no. Estais hablando de agresiones sistemáticas. Y lo peor son los padres de los matones, inmutables, como dios.
Entiendo la zozobra, claro.
Besos a los chicos, venga, y ánimo para solucionarlo.

patri -

Este ha sido mi tema de hoy por la mañana con Lamima. Has dicho de tu hijo lo que yo he dicho del mío; en mi caso es (además del rato de comedor) en el recreo de la mañana y el matón varía de un día para otro, así que esta tarde voy a hablar con la profesora. Hace 10 días, de paseo por Grancasa, mi hijo identificó a uno de los "matones", uno del año pasado que le dió patadas en la tripa y que era tan grande como yo (de 4º o así), lo paré, le pregunté y comenté el incidente con sus padres (cara de asombro y ni asomo de respuesta... yo descansé a pesar del tembleque de piernas que me entró luego). Mi chico no es de los más grandes y se las lleva casi todas desde la guardería... yo intento infundirle ánimo y hasta un poco de chulería ante el ataque de estos críos, ayer hasta usé lo del tío policía, pero creo que asume que unos pegan y otros se dejan, qué pena! Un beso y mucho ánimo compartido.
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