Blogia
inde-docs

Saqués

Saqués

A los de Saqués les robaron el futuro y tuvieron que buscarse o inventarse otro. Teniendo en cuenta que entre los montañeses el más tonto es ministro, al fin y al cabo no les fue mal; al menos a los jóvenes, porque los mayores ya no supieron acostumbrarse a vivir en otro sitio y se fueron apagando en su tristeza.

El futuro en Saqués, desde ya bastante antes de ser condenado por la construcción de un pantano, era sin embargo muy prometedor. Se dice que en los pueblos del Pirineo no había vida, pero es mentira. Al menos, lo es respecto de los que fueron expropiados por culpa de los embalses: a la orilla de los ríos que forman los principales y hermosísimos valles, estaban bien comunicados y eran prósperos. Huerta buena, abundantes pastos, comercio, bullicio y, en Saqués desde luego, incipiente turismo de calidad. En su hotel veraneaban gentes de la talla de Ramón Acín, lo mismo que en Tiermas tenía frecuentes visitas ilustres su concurrido balneario. 

Hoy llegas a Saqués y la visión de las montañas emergiendo altivas, dignas, de la lámina de agua sigue provocando dolor. Pero ya no hay abandono: la recuperación del pueblo se ha puesto en marcha y en los corazones de sus antiguos habitantes se ha avivado la ilusión por su tierra. Son ellos quienes van a devolver la vida a las casas, quienes volverán a tender la ropa en los balcones, a poner flores y cristales en las ventanas, voces en las calles, charlas en los patios; aspiran incluso a que, con el tiempo, vuelva a haber tiendas, un médico y una escuela. Una escuela, sobre todo, como signo de que el pueblo no sólo tendrá vida, sino futuro. 

Han luchado durante años para conseguir la reversión de las casas. Estuvo el obstáculo de la cesión que la CHE había hecho del conjunto a la Cruz Roja, una más de aquella moda estúpida que hizo furor hace unos años y según la cual cada sindicato, asociación u organismo de diversa condición solicitaba un pueblo para hacerse su colonia de verano particular, sin tener en cuenta que se estaban metiendo en la casa de otro y de que desvirtuaban por completo la esencia de cada lugar. 

Pero esta vez la CHE lo hizo bien. Extraña, de hecho, que no hayan dado más publicidad a la historia de Saqués, por la oportunidad que tenían de ponerse una medalla, de las que andan últimamente tan escasos. Lo han hecho bien, sí. Han devuelto las propiedades y no se han lucrado con ello; los precios han sido simbólicos porque han tenido en cuenta que se expropiaron casas y se devuelven ruinas.  

Los antiguos vecinos de Saqués encargaron un Plan de Rehabilitación exquisito a los arquitectos Pemán y Franco y recientemente lo han presentado en el ayuntamiento de Piedrafita de Jaca. Ahora sólo falta que el proceso burocrático, siempre tan fastidioso, se agilice en lo posible para que ningún ave de mal agüero intente meter palos en las ruedas de un proyecto que debería ser emblemático en la historia de la política hidráulica española: porque significa la verdadera recuperación de un pueblo y es un símbolo que indica dónde está ahora la vitalidad y el futuro. No en los pantanos, no en el hormigón, desnaturalizados ambos y sin alma.

 

Aquí no se trata de especular ni de montar urbanizaciones de adosados clónicos; se trata de volver a levantar los viejos tejados y de que el pueblo devuelva el reflejo de la altivez de las montañas. Por encima de unas aguas que nunca han podido vencerle.

  

 

[Las fotos están tomadas de la página de la Asociación de Antiguos Vecinos de Saqués.]

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

lamima -

Que buena noticia, rayos. Dicen que rectificar es de sabios ¿no?, el futuro al fin en sus manos.
Que bueno, sí señor.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres