Add to Technorati Favorites
Facebook Twitter Google +1     Admin

inde-docs



Enlaces


Buenos libros infantiles

Todos los libros dedicados a la literatura infantil dicen lo mismo: que su creación no es cosa de decir dos tontadas y acompañarlas con alegres ilustraciones de muchos colorines, sino que lleva aparejada un montón de habilidades, entre las que desde luego no es la menor la categoría literaria. Ha de tener en cuenta el universo infantil --se requiere una estrecha familiaridad con él--, los niveles de comprensión y de lenguaje de los niños, sus motivaciones, su psicología según la horquilla de edad a la que vaya dirigida la obra, el mensaje ético y de valores que se quiere transmitir...

En definitiva, un montón de requisitos que condicionan la propia creatividad del autor. Amén de que, además, las ilustraciones, el formato, el diseño y la tipografía deben resultar lo más atractivos posible para que al destinatario, o sea, al niño, le guste el resultado.

Yo estoy de acuerdo con todo eso. El mundo de la infancia merece nuestros mayores esfuerzos, lo mejor que sepamos dar de nosotros mismos.

De hecho, por circunstancias que no vienen al caso me decidí hace diez o doce años (cuando no tenía hijos: mi chico mayor tiene cinco) a dar una batida por librerías y editoriales para averiguar qué era lo que se editaba para niños, desde infantil-infantil hasta la adolescencia, y me quedé turulata del nivelazo, la variedad y el despliegue de medios que usaba la industria editorial para con ellos. "Qué pasada", me decía yo a cada rato; "si esto lo hubieran publicado cuando yo era chica...".

Bueno, no sé qué habría pasado si eso lo hubieran publicado cuando yo era chica, porque recuerdo la cantidad de veces que, pese a lo limitado de las publicaciones de entonces, y de mis posibilidades para conseguirlas (básicamente, lo que me regalaban mis tíos o lo que había en la biblioteca de mi pueblo), en mi casa me dijeron aquello de: "¡No leas tanto, que se te van a volver los sesos agua!". ¡Y cuántas veces me quitó mi madre el libro de la mesa a la hora de la comida, que yo apoyaba entre la botella de gaseosa, el vaso y el plato!

Bien, a lo que iba: a que hace ya años que la variedad de publicaciones para niños es impresionante. Y entre toda esa variedad, hay mucha calidad, desde luego; pero también cada ñoñada que te hace pensar:

1) en cómo se le ha ocurrido semejante gilipollez a alguien;

2) en cómo (porque lo anterior, a fin de cuentas, puede darse a menudo) alguien ha decidido que aquello es publicable;

3) en cómo se hace para distribuir eso sin que el distribuidor te eche una de esas miradas en las que ves claramente que el libro se va a quedar en las cajas sine die;

4) en cómo el librero lo coloca en un lugar medio accesible, lo suficiente como para que alguien lo vea y lo coja;

5) y en cómo alguien agarra y lo compra.

El colmo de los colmos es ver la página de créditos y comprobar que el susodicho libro está editado, por un poner, en el Reino Unido, y que una gran editorial de aquí se ha tomado la molestia de elegirlo en una feria, traducirlo (bueno, eso costará poco: a un euro por palabra, unos treinta euros), gestionar los derechos correspondientes...

Lo que necesita un niño, igual que un adulto, es una buena historia. O, casi casi, diría yo que únicamente una historia.

Hay libros para bebés que no la tienen ni la necesitan: son los de hojas de cartón (o de plástico, si son para la bañera), que lo que tienen que tener es dibujos vistosos de cosas reconocibles, o simplemente bonitas, para que tú les digas lo que son, o nada más para que las miren: zapatos, calcetines, barcos, flores, juguetes, animales, coches... En su absoluta simplicidad, cumplen una función maravillosa, cual es la de que los pedugos se acostumbren a tener en las manos una cosa que se llama libro y que es la mar de bonita.

Pero eso dura poco. Enseguida los niños quieren historias, quieren que les cuentes algo con principio y fin y meollo dentro, aunque el meollo, obviamente, sea muy sencillo. Aún sin saber leer, quieren que tú pongas el libro ante sus ojos, vayas pasando las hojas y les cuentes algo, no les enumeres una sucesión de cosas sin hilar o sin sustancia.

Cuando tuve a mis hijos y me vi en esa tesitura, dejó de alucinarme el maravilloso mundo que creí haber descubierto hace años en los libros infantiles. Hay muchos, de brillantes colorines y con magníficas ilustraciones, que no han pasado de enseñarte el barco, los calcetines, la flor y los animales. No cuentan nada, son absolutamente sosos. O bien cuentan cosas sin pies ni cabeza, simplonas y no simples, que no llevan a ninguna parte y que, incluso, a veces utilizan palabras que los niños no comprenden. Eso sí, son todas políticamente correctas...

 

De modo que, ante las fechas que se avecinan, y ante la posibilidad (muy recomendable) de que se os ocurra regalar libros a vuestros niños, sólo quiero hacer una recomendación que nace de la experiencia: al elegir el libro, no os limitéis a valorar lo bonita que es la tapa o la gracia de las ilustraciones; leedlos, que son cortos, o empezad al menos, para ver si aquello promete. Sólo se necesita una historia. Nada más, y nada menos, que una historia.

Os dejo seguidamente unas cuantas portadas de libros que en mi casa han hecho furor, por si os sirve de algo.

Y os cuento la anécdota del que encabeza este post, La canción del pirata, uno de los libros que nuestro querido Javier Torres regaló a mis hijos, y que también está en el "top-ten" del ranking de mis críos... aunque hubo que hacer trampa. El libro, con divertidas ilustraciones, reproduce íntegramente el poema de Espronceda de ese título, aquel de "Con cien cañones por banda / viento en popa a toda vela...". Como eso no atrapaba la atención de Quinito, me inventé sobre la marcha la historia del pirata Espronceda, que adoraba cantar, pero cantaba horriblemente mal, y se reían de él la tripulación, los cañones, las balas, las velas del barco, los peces y hasta la luna; pero a él le daba igual, y acababa enamorando al mar, que le mecía cada noche para que se pudiera dormir. No sé si es adecuada y seguro que no es políticamente correcta, pero le encantó, igual que le gusta a Julia; ambos me la piden muy a menudo.

Quinito está aprendiendo a leer y el otro día cogió el libro y empezó a silabear: "Con di-ez ca-ño-nes por ban-da, vi-en-to en po-pa..."

--¡¡Mamá, que no está la historia del pirata Espronceda!!

Cielos, me vi negra para explicarle...

 

 

 

 

 

 

[Este post está hecho por sugerencia de mis queridas Nómadas. Ojalá ellas se dedicaran a hacer cuentos para niños: ¡lo que mejoraría el nivel...!]

09/12/2007 01:18 Marisancho Enlace permanente. sin tema

Comentarios » Ir a formulario


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

gravatar.comAutor: Javier

¿Quinito está hecho un hombre!

En nada te viene con la prensa sepia debajo del brazo.

Buen post, querida Mari.

Fecha: 09/12/2007 03:07.


gravatar.comAutor: José Luis

No puedo aportar mucha cosa para la franja de edad sub-5. Quizá la actualización me llegue cuando sea padre (algún día...).

Realmente hay una variedad impresionante y resulta complicado abarcar toda la oferta para seleccionar las mejores obras. Doy un par de nombres sólamente: Roald Dahl, autor de conocidísimos libros como Matilda, Charlie y la Fábrica de Chocolate, etc., y Gonzalo Mouré, autor de Palabras de Caramelo, El Oso que leía Niños, Maito Panduro, etc. Inde, si no lo conoces, recuerda a este señor para dentro de dos o tres años, creo que te gustará mucho (y a tu hijo).

Un saludo.

Fecha: 09/12/2007 09:22.


gravatar.comAutor: Entrenómadas

QUÉ BIEN TE HA QUEDADO EL POST, SI ES QUE ES NECESARIO UN TOQUE DE ATENCIÓN, HAY LIBROS MÁS PELIGROSOS QUE LOS MISILES.
ESTUPENDO POST, MUY BONITO, MUCHO!!!!


PD: ESTOY CON LAS TECLAS EN MAYÚSCULAS NO HAY FORMA DE REMEDIARLO.

Fecha: 09/12/2007 10:00.


gravatar.comAutor: José Luis

He olvidado lo principal que quería aportar con el comentario anterior, aunque ya lo apuntas: la superficialidad y las apariencias propias de nuestro mundo adulto amenazan sin escrúpulos también al sector librero infantil y juvenil, y florecen como setas libros con temas, títulos, adornos, que pretenden simplemente atraer a los niños a la compra al margen del contenido: colecciones sobre fútbol (novelado, me refiero), libros con olores, sabores, etc., que pasan olímpicamente del contenido y sólo pretenden la compra compulsiva.

Estos libros, experiecia tengo, consiguen en muchos casos que los niños consideren que las historias que hay en ellos son auténticos bodrios. Vamos que no favorecen en absoluto el gusto por la lectura y los libros, todo lo contrario.

Otro saludo.

Fecha: 09/12/2007 10:38.


gravatar.comAutor: laMima

Ah, que razón tienes hermanita!!, si nos preocupamos porque no les opriman los zapatos ¿como no lo hacemos por que lo que lean merezca la pena?¿como nos quejamos de que no se quedan en los libros cuando quizá lo que les damos a leer no vale un pimiento?..
Yo llevo todo el puente leyendo un cuento a Aihoa en el que una niña muy pequeñita recorre una granja de animales con su abuelo. Y al final hay un texto de esos con dibujos que suplen palabras y le encanta recorrerlo.
Me gustan esos libros que te ha dicho nuestro Javier, él también sabe bien. Gracias mil por este toque de atención: y por los consejos.
Muá y requetemuá.
PD Lo tuyo con el poema de Espronceda es que es de nota hija. No me pidas tanto...Ah, y sepas que yo también envidio los cuentos de ahora. Si los pillo de pequeña....
PD' Tengo para Ainhoa guardado uno de princesas que cuando lo sepa valorar....

Fecha: 09/12/2007 17:16.


gravatar.comAutor: Guti

Como te lo curras, hija! Ya tengo regalo para mi sobrino

Fecha: 09/12/2007 19:56.


gravatar.comAutor: patri

Gracias por el consejo literario, ahora que hay que pedir algún librillo a los Reyes tomo nota. "La canción del Pirata" ya vive en casa y a Alejandro le encanta, y creo que le gusta más porque me lo sé enterito y se lo leo con garbo... otra cosa es cuando lo lee él y se atasca, pero suena bonito igual. Un beso y gracias de nuevo.

Fecha: 10/12/2007 13:25.


gravatar.comAutor: Marilyn

como puedo descargar estos libros hermosos gracias a dios estudio pedagogía y necesito harto material

Fecha: 04/08/2009 20:27.


gravatar.comAutor: patricia de macchiavello

gracias, estoy haciendo un proyecto para bibliotecas infantiles , fue un gran aliciente. bendiciones mil.

Fecha: 01/10/2009 18:13.


Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris