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En el Heraldo de hoy

En la pag. 21, sección "Tribuna":

El patrimonio de Sijena

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

El terno de San Valero y la desidia

No sé por dónde empezar a contar esta historia. Me da especial rabia decir esto, porque odio que cualquier autor de un texto diga esto mismo cuando se pone a escribir: “Caramba, pues si no sabe usted por dónde empezar, no empiece hasta que lo tenga claro, por dios, y vaya al grano”.

Pues hala, a morderme la lengua tocan. Porque si no empiezo esta historia contándoles a ustedes lo difícil que me está resultando abordarla, ni me arranco siquiera; que llevo varios días intentándolo y ya vale.

Mi admirado Roberto Miranda decía que a él le aconsejaron una vez: “Empieza siempre por lo que más te haya impresionado”. Haciéndole caso, les diré que lo que más me ha impresionado de lo que pretendo contar es la repetida, repetida, más repetida y recontrarrepetida acusación, por parte de nuestros estudiosos del arte a los aragoneses en general, y a los de los pueblos en particular, sobre el secular descuido que han mostrado hacia su patrimonio histórico artístico. Me impresiona esa acusación porque me parece tremendamente injusta; siempre me lo ha parecido, pero me duele más que nunca ahora que he estado dedicando un tiempo a averiguar cosas sobre nuestro secular expolio y/o pérdida patrimonial.

De verdad que es una acusación repetida. Léanse ustedes, al azar, cualquier artículo escrito por nuestros profesores del Departamento de Historia del Arte de la Universidad, o por los historiadores de origen aragonés de esta especialidad, aunque no pertenezcan a ese departamento, y lo comprobarán: señaladamente, en todo lo escrito en relación con los archifamosos “bienes de la Franja” y el litigio larguísimo sobre su devolución. La culpa, dicen ellos muy severos, la tiene la sociedad aragonesa que se dejó perder no sólo esos bienes, sino todos los que hoy figuran en museos y colecciones de todo el mundo, por desinterés, ignorancia, indiferencia, olvido y, sobre todo, desidia.

Hace unos días me encontré con un dato que me llamó mucho la atención: resulta que en 1922, el pueblo de Roda de Isábena presentó un recurso ante el Gobernador Civil de Huesca protestando por que el obispo de Lérida había vendido a un coleccionista barcelonés, Lluís Plandiura, una de las piezas más preciadas de su tesoro catedralicio, el famoso “terno de San Valero”, un conjunto valiosísimo de piezas textiles de uso litúrgico (casulla, dalmáticas, capa pluvial), único en el mundo por su antigüedad, origen, riqueza, belleza y otros valores religiosos, históricos y (para los del pueblo) sentimentales.

Los de Roda de Isábena denunciaban aquella venta, según se explica en una publicación de la Comisión provincial de monumentos de Huesca en 1923, porque aquellas piezas se las habían llevado a Lérida “so pretexto de mayor seguridad”; pero estaban en depósito, o sea que la propiedad seguía siendo de la catedral de Roda. Por ello solicitaban, como era de justicia, que se procediera a su recuperación.

Los de Roda de Isábena protestaron muy seriamente; y durante muchos años contaron a todo el que quiso oírles que el obispo de Lérida se había llevado aquellas piezas únicas “para restaurarlas” y “para garantizar su custodia”. Pero en todo caso estaba claro que esas piezas fueron llevadas a Lérida en depósito. Así que se explica bien que, en el momento en que se enteraron de que el obispo se las había vendido, protestaran como protestaron.

Bueno. El Gobernador Civil remitió la denuncia sive protesta a la Comisión Provincial de Monumentos, y ésta, a su vez, dio curso al expediente y lo envió al Excmo. Sr. Ministro de Instrucción Pública. Aquel Excmo. Sr. Ministro debió de usar el recurso como papel de sucio, en todo caso. Y ahí acabaron las esperanzas del pueblo de Roda para que los que podían hacer algo hicieran algo.

La venta de aquellas piezas al coleccionista Lluís Plandiura no tuvo, que sepamos, más repercusión en Aragón. Sin embargo, dio origen a un pleito muy sonado y larguísimo en tierras catalanas, pues detrás de su adquisición había estado también Joaquim Folch i Torres, presidente de la Junta de Museos de Barcelona. El pleito, que se desarrolló durante cuatro años en los tribunales, fue favorable finalmente a Plandiura, que pagó por aquel –ya famoso- terno de San Valero la nada desdeñable cantidad (para el año 1922) de 200.000 pesetas.

Nadie tuvo en cuenta, en aquel pleito, que las piezas procedían de Roda, que estaban en Lérida en calidad de depósito y que los de Roda habían protestado por ello con sus escasas fuerzas, sin ningún respaldo por parte de ninguna institución o poder público.

Diez años después, en 1932, el industrial Plandiura pasó por una etapa de crisis económica grave que le obligó a vender al Museo de Barcelona su magnífica colección de arte medieval; colección que en buena medida estaba integrada por piezas aragonesas. Durante años, los anticuarios a sueldo de Plandiura  habían peinado los pueblos catalanes y aragoneses (y algún otro de fuera) para rastrear la existencia de buenas obras antiguas y comprar todo lo que pudieran. Valiéndose de la ignorancia del pueblo, se hacían con retablos, custodias, frontales de altar, imaginería y otras muchas piezas por cuatro perras y las mandaban a Barcelona, a engrosar la colección del magnate barcelonés. Su colección llegó a ser increíble, valiosísima. La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona acordaron su adquisición en el año antes citado, 1932, por siete millones de pesetas. Una cifra exorbitante para la época… y sin embargo, a mi juicio, bastante ajustadita, teniendo en cuenta el tremendo valor, incluso para esa época, de lo atesorado.

Ya por esas fechas, y desde luego en lo sucesivo, en todas las publicaciones donde se hablaba del terno de San Valero se indicaba que las piezas procedían “de la catedral de Lérida”, dejando su origen rotense como una mera tradición oral y, como tal, de dudosa validez. Se llegaba a decir que, con el traslado de la sede catedralicia de Roda a Lérida (con el intermedio de Barbastro), se habían trasladado también aquellas piezas maravillosas; sin contar con que esas piezas son de finales del siglo XIII y la erección de Lérida como obispado data de mediados del XII, o sea, más de cien años antes de su fabricación. Pero el director de la Junta de Museos de Barcelona se proponía, como dejó dicho más de una vez, “recopilar el arte catalán” y rehacer “mediante la recopilación, exposición y difusión, el pasado artístico catalán”… Ante ello, el escollo de su procedencia rotense era fácilmente salvable. Como lo fue, y lo sigue siendo, con la procedencia aragonesa de muchas otras piezas que se exhiben en distintos museos y muy señaladamente en el MNAC. (Esto es, en realidad, lo que me parece más grave de todo, porque cuando se niega u oculta el origen de las obras de arte es cuando verdaderamente se despoja a los pueblos de su patrimonio, de su identidad, de su historia.)

El propio Folch i Torres comentaba, acerca del enorme valor del terno de San Valero, que de él daba prueba “la desmedida ambición de coleccionistas y anticuarios de poseer pedazos de sus preciosas telas, que, por medios absolutamente ilícitos, se procuraron durante algunos años, y que explican la presencia, en varios museos textiles y colecciones privadas de Europa, de pequeños fragmentos que, sin duda a completa ignorancia del Cabildo de la catedral Leridana, se habían recortado con evidente deterioro del magno conjunto. Esta sustracción […] nos impuso la misión de procurar del Cabildo la venta del precioso ejemplar, para que, trasladado al Museo de Barcelona, se viera libre de una vez de estas rapacidades”.

(Menos mal que se llevaron el terno a Lérida “por motivos de seguridad” y para custodiarlo mejor. Dicho sea de paso,  el mismo Folch i Torres realizó varios viajes por Europa en los años veinte para llevar a cabo esas mismas “rapacidades” con obras artísticas de diversos países, por encargo del coleccionista Cambó.)

Bien, pues es aquí, llegados a este punto, donde se me atabalan los argumentos de tal forma que soy incapaz de darles orden. Así que los señalo según me mandan las vísceras, que el cerebro se me ha ido de paseo:

Vamos a ver:

–Todas las publicaciones que he consultado, absolutamente todas (tanto catalanas como aragonesas, para que luego nos acusen de catalanofobia), elogian la tarea de “salvamento y rescate” del patrimonio de los pueblos (tanto catalanes como aragoneses, que igual de ignorantes eran unos que otros) por parte de coleccionistas como Plandiura, obispos como el leridano Messeguer e intelectuales como Folch i Torres porque, dicen, no les movían intereses lucrativos o espurios, sino nobles y meritísimos. Ellos pretendían, se dice siempre, rescatar unas piezas que yacían olvidadas, arrumbadas, deterioradas y minusvaloradas por el pueblo ignorante y desidioso; y ponerlas a buen recaudo y restaurarlas y darlas a conocer y valorarlas en lo que merecían. Pretendían, por encima de todo, evitar que esas piezas las adquirieran anticuarios sin escrúpulos que las querían sacar de España para llevarlas a museos y colecciones del extranjero, singularmente estadounidenses y de la Europa del Norte.

–Si eso es cierto, si es ése el ánimo que les movía a unos y otros, me surge una pregunta tonta: ¿por qué no se les dijo a los de los pueblos, en alguna de las múltiples visitas que les hicieron tanto anticuarios como obispos como delegados de las juntas de museos, que ese patrimonio era un tesoro valiosísimo que no tenían que dejarse arrebatar por ningún medio? Estoy segura, como lo estará cualquiera que lo piense un minuto, de que si a alguien que tiene un retablo lleno de polvo en una sacristía le dicen que eso tiene un valor incalculable, ese alguien se preocupará diligentemente, acto seguido, de quitarle el polvo con todo cuidado y de guardarlo bajo siete llaves; y ya podrá venir entonces cualquier pelanas de ciudad a decirles “te compro esta tablucha por cuatro duros y te hago un favor, que te quito un tarro”, que lo mandarán a escaparrar como que me llamo Marisancho.

Pero resulta que eso fue lo único que no hicieron. Tanto unos como otros (obispos, anticuarios, coleccionistas, museógrafos) se cuidaron muy mucho de decir tal cosa, porque lo que pretendían era comprar (o llevarse “en depósito”) las piezas por el menor coste posible.

–¿Alguien puede aclararme la diferencia, respecto al cura o al personaje del pueblo que fuese que tuviera capacidad de venderse un retablo, entre un anticuario que trabajaba para un magnate estadounidense, un anticuario que trabajaba para un coleccionista catalán, un enviado de un obispo o un representante de una Junta de Museos, a la hora de deshacerse de una pieza de su patrimonio litúrgico, a cambio de unas perras que necesitaban para mantener la iglesia en pie, arreglar el tejado o realizar reparaciones básicas que nadie atendía, ni siquiera quienes estaban obligados a hacerlo? Pues, ah, no: si se lo vendían a unos, lo que hacían era dejarse expoliar estúpidamente; si lo cedían en depósito o vendían a otros, lo que se lograba era rescatar una parte del patrimonio en grave riesgo de perderse, en una tarea digna de todo elogio. Explícaselo, esto, a un feligrés o un cura de finales del siglo XIX. Desde luego, a una ciudadana del siglo XXI licenciada en Historia del Arte y, teóricamente, con algo de cultura y una pizca de sensibilidad por el patrimonio, como es una servidora, le cuesta lo suyo comprenderlo.

–En lo que he podido rastrear al hilo de todo esto, resulta que fueron muchas las veces que los que se llevaban las obras de arte, generalmente el obispo de la diócesis o el enviado de turno que estaba rescatando material para formar los fondos de un museo (del Arqueológico Nacional al Diocesano de Lérida, pasando por muchos otros), les costó muchísimo lograr que los de los pueblos “soltaran” las piezas. Hubo casos en los que la venta fue fácil, sí; pero también muchos otros en los que no. La gente se desprendió de sus santos y sus tesoros a viva fuerza, y porque no tenían quien les respaldase. Y esto, tanto de pueblos aragoneses como catalanes (y de todas las partes del mundo, me temo; pero estamos hablando ahora de una zona determinada).

–Yo pienso en esa gente expoliada de sus tesoros a la fuerza, como es el caso de los de Roda, que protestaron inútilmente ante las instituciones por una grave ilegalidad cometida tanto por el cabildo leridano (que se vendió unas piezas que no eran suyas, sino que las guardaba en depósito) como por el coleccionista Plandiura (que las compró) y por la Junta de Museos de Barcelona (que pretendió comprarlas, y que diez años más tarde acabó quedándoselas), y me cabreo profundamente cuando leo, una y otra vez, una y otra vez, a nuestros historiadores del arte afirmar que el patrimonio artístico aragonés se ha “perdido” por culpa de la ignorancia de los pueblos, de la sociedad aragonesa toda y de su desidia. Los del pueblo somos los culpables y encima le echamos jeta: “Ahora quieren recuperar unas piezas que se vendieron por ganar cuatro perras”, he llegado a leer, en relación con las reclamaciones de devolución de los bienes de la Franja. Ese desprecio me descompone, de verdad que me descompone.

Porque es doblemente injusto: las reclamaciones que hoy se hacen no deberían venir de los pueblos expoliados y engañados, al menos no en primera instancia y no en solitario; sino que deberían ser los sabios, los profesores, los entendidos en arte desde las instancias oficiales, y en primer lugar desde la Universidad, los que hicieran esa labor. Acompañados por las instituciones, que son las que pueden reclamar porque tienen autoridad para ello. En lugar de eso, son precisamente ellos los que nos echan la culpa de todo a los ciudadanos de a pie, a la sociedad aragonesa en su conjunto.

Paralelamente, e insisto en esto, van todos los elogios para los obispos y coleccionistas por su meritoria y loable labor de rescate de un patrimonio que, de otro modo (y esto se repite hasta la náusea tanto por autores catalanes como aragoneses), se habría perdido.

¿Quién ha defendido con toda su alma (sobre todo, en guerras y saqueos), cuidado, protegido, venerado y custodiado durante siglos tanto ese patrimonio expoliado como el que todavía nos queda? ¿Los catedráticos, los presidentes de comunidades autónomas, los políticos de las altas esferas… o los de cada pueblo?

“No han sabido valorar lo que tenían”. Okey, Mackey. Pobres paletos, que no sabían que esos frontales románicos eran un tesoro. ¿Y los eruditos? Me permito recordarles que hasta mediados del siglo XIX, los eruditos decían que el arte medieval era una pura aberración, un “arte bárbaro”, un auténtico mamarracho, algo completamente despreciable… Sin embargo, cuando esos mismos eruditos cambian su punto de vista y afirman que lo medieval es un tesoro, entonces es el pueblo el ignorante, el inculto, el que no sabe apreciar lo que tiene. Que lo tiene, les recuerdo, porque va y ellos sí lo apreciaban al margen de las corrientes imperantes en el gusto estético oficial: porque, guapos o feos, eran sus santos, sus patronos, aquellos que les protegían y a quienes rezaban pidiendo protección y misericordia.

Hoy, las piezas que quedaban del terno de San Valero procedente de Roda, que en 1922 se vendió el obispo de Lérida a un coleccionista por 200.000 pesetas (y a quien nadie tacha por ello), son la obra más importante que se exhibe en el Museu Tèxtil i de la Indumentària de Barcelona, porque allí fueron a parar, andando el tiempo. Pero aparecen como procedentes de la catedral de Lérida.

Lluís Plandiura, Joaquim Folch i Torres, el obispo Messeguer y otros personajes que atesoraron colecciones valiosísimas (que han ido a parar a muy diversos lugares) aprovechándose de su dinero, de su posición de poder y de la ignorancia de las gentes, aparecen en todas las publicaciones y obras de referencia como grandes próceres, padres de la patria, nobles personajes que dedicaron su vida a salvar el arte.

Los de los pueblos se quedan, además de huérfanos de sus tesoros, con el baldón de ser unos desidiosos, unos ignorantes y unos peseteros.

Mandan cojones.

Santa María del Soterranyo

Cuento esta historia porque a veces es necesario recordar que las profesiones que se dice que no valen para nada sí que valen para algo. (Lo de que se retribuyan un poco más dignamente es afilado tema para otro post.)

Hace muuuuucho tiempo pasé un año enterito entre legajos notariales del siglo XVI, de los que se guardan en Ejea. Se trataba de buscar documentación sobre el arte en la comarca en esa época, para una tesina que nunca llegué a terminar. ¿Parece aburrido, el tema? Pues, en efecto, lo es. Había días que me lo pasaba bomba, pero otros eran un rollazo de cágate, lorito.

Recuerdo que un día vino a buscarme mi padre con el coche. Yo había subido al archivo, a seleccionar legajos para consultar, y me había puesto perdida; que los legajos tienen polvo casi casi desde el siglo XVI y yo iba, boba de mí, vestida de blanco. Cuando mi padre me vio con aquella pinta me dijo:

–Hija mía, ¿y pa esto has estudiao?

Encontré cosas chulas. Noticias saladas sobre la construcción de varias iglesias, sobre el Estudio de Gramática de Ejea, sobre historias cotidianas de la época que eran un bombón. Y hasta un divorcio.

Pero lo que más juego dio fue la historia de la iglesia de San Martín de Biel. Se construyó en tres fases a lo largo de cuarenta años, entre 1541 y 1581, y fue obra de canteros vascos, bajo la dirección principal de Juan de Marrubiza. Pues va y me encontré los contratos de todas las fases, las cláusulas detalladas de la ejecución de la obra, los cobros, la tasación… y hasta una planta del nivel de las bóvedas. Un lujazo.

El alcalde de Biel, José Luis Lasheras, que es un cielo, me puso en contacto con el arquitecto restaurador de la iglesia, Fernando Alegre, y juntos visitamos las obras varias veces. Eran una gozada aquellas visitas: él me enseñaba a “leer” el edificio y yo le iba contando cosas de mis hallazgos en los documentos. Finalmente, dimos una conferencia conjunta en Biel y publicamos un largo artículo en la revista Suessetania, allá por 1995.

Yo le comenté varias veces a Fernando Alegre que, además de los contratos de obra, había encontrado en los documentos varias alusiones a “la capilla de Nuestra Senyora del Soterranyo”, donde, por cierto, se guardaba la arqueta con los redolinos para la elección de los cargos del concejo de Biel (justicia y jurados, digamos que equivalentes a alcalde y concejales).

Eso de Nuestra Señora “del Soterranyo” tenía una pinta de cripta bastante evidente. ¿No?

En aquel artículo de la Suessetania llegué a escribir, sobre la iglesia (presumiblemente, románica) que fue derribada para construir la del XVI, que es la actual:

“Presentaba, asimismo, una cripta o capilla bajo el nivel del suelo, lo que puede deducirse de las abundantes alusiones en la documentación a la ‘capilla de Nuestra Senyora del Soterranyo’. Estaría situada probablemente en la zona del actual presbiterio y se podría intentar localizar exactamente su disposición en el transcurso de las próximas fases de la restauración, ya que muy bien podría darse el caso de que no hubiera sido destruida sino parcialmente, y que el resto permanezca todavía en el subsuelo, colmatado”.

Fernando Alegre, el arquitecto, me prometió que, si conseguían dineros para llevar adelante esa búsqueda, en las futuras fases de la restauración que necesitaría el monumento, se encargaría de buscar aquella cripta.

Pasaron diez años. En el verano de 2005, que fue uno de los más complicados de mi vida (niño de dos años y medio, niña recién nacida y operada, madre en fase terminal… y más historias que vamos a dejar estar), una mañana me llamó Fernando Alegre:

–Mari, ¿estás sentada?

–Estoy con la niña en brazos y con el chico agarrao a mis piernas. ¿Por?

–Porque hemos encontrado la cripta.

–¿La qué? (Estaba yo como para acordarme de historias.)

–¡La cripta de la iglesia de Biel!

–¡No jodas!

–¿Y sabes lo mejor? ¡Tiene pinturas! ¡Unas hermosas pinturas góticas!

Aaaayyyy… ¿Os podéis imaginar el alegrón que me di?

Aquellas largas horas entre legajos llenos de polvo y con una letra infame, aquellos viajes diarios a Ejea durante un año, con un tarro de coche que consumía más que yo, para una tesina que nunca llegué a escribir… ¡habían servido para algo!

Hoy, que necesitaba recordar que los merluzos que perdemos horas sin talento con estas cosas va y somos útiles, he querido contaros esta anécdota, y mostraros las fotos de aquel descubrimiento.

Me hace ilusión.

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De Inde a Inde

De Inde a Inde

Llevo tiempo ya con este blog duplicado, poniendo los posts en blogia y en Zaragozame.

Emilio Jio me invitó a instalarme en su casa y creo que ni a las modelos más cotizadas les habrán puesto nunca delante una alfombra roja con tanta elegancia como la que Zaragozame desplegó conmigo.

No migré inmediatamente por dos motivos: porque le tengo cariño a Blogia y porque todavía no me aclaro mucho con WordPress, así que por un lado me daba pena "mudarme" y por otro la mudanza se me hacía cuesta arriba, por falta de dominio de la nueva "arramienta"...

Pero creo que ya vale: me instalo ya en Zaragozame, porque si no nunca voy a acabar de aprender a manejarme bien en el otro formato.

Dejo abierto este blog, de todos modos. Me gustaría transformarlo en "inde-docs", como ya figura en la cabecera... Pero eso, si consigo llevarlo a cabo, ya os lo explicaré.

Muchas gracias a Blogia por haberme brindado este lugar durante casi tres años. A partir de ahora, el blog de Inde está aquí.

April, the veintidosth: mi cumple

Para celebrar las cuatro decenas y cuatro unidades de años que cumplo en esta tan singular y primaveral fecha, voy a decir algunas cosas buenas de estos días que han sido como regalos. (Me gusta el cuatro: el que no se consuela, porque no quiere.)

1. Ya dije yo que acabaría colándome en una de las funciones de "Cajal, el rey de los nervios". Me colé, of course. Y me lo pasé bomba, como todos los críos que habían ido ese día. Qué bien, qué bien, qué bonitas son las cosas bien hechas. Flipé con el rap del esqueleto, por ejemplo. Toda la obra y la puesta en escena es tan buena como prometía. Toda. Ole y ole, que diría mi amigo Sonfór.

[Santiaguico y don Jacinto, que lo funde, cuando aún estaban a medio hacer. La foto está tomada del blog de Víctor Rebullida, autor de la música, que es otra parte magnífica de la obra.]

2. También me lo pasé bomba el día de la presentación de Aragón a la Brasa. Labordeta dijo que le parecía fantástico que ese libro hubiera conseguido lo que él no consiguió en cuatro años en las Cortes: cargarse un estatuto que no vale para nada. Julián Casanova puso el punto genial al asegurar estar admirado de que alguien tuviera tanta imaginación para sacar ideas divertidas y luego escribirlas, y luego lograr que alguien se las editara. Carbonell tuvo que aclararle que el libro se lo autoeditaban. Casanova se ruborizó. Qué bonito me sigue pareciendo que la gente se ruborice. El profesor también dijo algo con lo que estoy absolutamente de acuerdo: es un libro, como todos los de este dúo, para ser leído en voz alta: se ríe uno mucho más a gusto.

Roberto Miranda, que dijo que este era "un libro del asombro", con un humor "sin retranca", un humor "de ida", leyó el fragmento "Primer viaje en globo hasta lo que dio el aire", dentro de la sección "Expediciones aragonesas olvidadas". Lo reproduzco seguidamente porque aún mestoy partiendo:

Federico Cajalón se pasó noches enteras cosiendo sacos sin respirar. No se lo contaba ni a su mujer. Creían que era para coger olivas o pescar. Un día de viento que vieron cómo se hinchaba, no pudieron sujetarle. Con semejante parapente, se lo llevó el aire. Antes de llegar al barranco ya se había roto la crisma, al grito de "¡Mecagüen la rarma del copón!". Ahora, noventa años después, le han reconocido su hazaña y le han concedido el premio I+D al denuedo inútil aragonés. Lo enterraron a cachos según iba apareciendo. Durante una semana hubo funerales todas las tardes y la gente encantada.

3. He vuelto, después de muuuucho tiempo, a consultar documentos antiguos por ahí. Busco datos sobre el Castillo de Sora, en Castejón de Valdejasa. Es un castillo maravilloso al que apenas nadie ha hecho caso, y la verdad es que voy encontrando cosas bonitas. Vaya, que me lo estoy pasando bomba (ya van tres, ¿no?).

Por una vez en la vida, además, voy a decir algo bueno de un banco. Bueno, de una caja de ahorros. Concretamente, de Ibercaja. ¿Me he vuelto loca? No, no: cuando las cosas se hacen bien, hay que decirlo y no sólo lo que se hace mal. En este caso, estoy encantada de los nervios (como Cajal) de la iniciativa de la susodicha entidad de digitalizar, ordenar y poner a disposición del respetable, con un buscador fénstico y un personal amabilísimo, los fondos del Archivo de la Corona de Aragón y del Archivo Histórico Nacional, referidos a Aragón. Es un trabajo todavía no acabado (llevan unos 9 años en ello) pero lo que tienen, que ya es mucho, se puede consultar en el Palacio de Larrinaga, que además es un edificio precioso.

4. Mi amiguico amigazo Víctor Gomollón, que es un artista de estos de campanillas que me tiene transida, está que se sale. Qué bueno que es, el jodío. Ha hecho un cartel precioso del copón para Pirineos Sur, véase:

Y ha diseñado unos libros deliciosos, véase también una muestra:

(Aquí, más muestras y más información.)

Desde esta humilde casa, un abrazo a la madre que lo parió.

5. Me voy a pasar el puenting a Barcelona, mi querida Barcelona. Que viví allí tres añicos y hace un montón que no piso mi antiguo barrio, ni veo a mi gente, ni me paseo por el puerto o por las Ramblas. Y ya toca. Ayyyy, no saben ustedes las ganas que tengo de verme por allí.

Como habrán dicho hoy en mi pueblo hasta desgañitarse: ¡¡VIVA LA VIRGEN DE SANCHOABARCAAAAAA!!  ¡¡VIVA!!

Aragón a la Brasa: se presenta hoy

He escrito ese post "vacío" que ha figurado aquí todo el día desde el ordenata de una biblioteca. Os puedo asegurar que no era un post vacío, pero algún duende se me lo ha comido.

Lo que yo había escrito era un recordatorio urbi et orbe de la presentación del libro de Carbonell & Miranda esta tarde a las 19: 30 en el Drinks&Pool (antes MasterPool).

 

El post original tenía más gracia. Ahora no me sale, que me he cabreao con la pirula informática que me han hecho... Cagontó...

Bueno, que nos vemos allí luego, ¿no?

Cajal, el rey de los nervios

Hoy se ha estrenado la obra de teatro de títeres “Cajal, el rey de los nervios“. Me han contado unos pajaritos que han ido al estreno, que ha sido una auténtica gozada.

No sabéis lo que me alegro.

Me gustaba de ese proyecto todo: la idea, los títeres, el objetivo, el título. Pero no conocía más que el pequeño dossier de presentación. No sabía cómo era la obra, cuál el resultado.

Pues, al parecer, es magnífico.

En realidad, no podía ser de otra manera, si…

…el autor es Adolfo Ayuso,

…la dirección es de Ignacio Fortún y Helena Millán,

…la ponen en escena Los Títeres de la Tía Elena,

…participa mi querida paisana Sol Jiménez,

…la escenografía es de Ignacio Fortún

y el diseño gráfico de Fernando Lasheras…

Mirad a las neuronas bailarinas, los personajes de la obra, el microscopio que utiliza el Cajal adulto…

¿No os dan ganas de verla ipsofactamente?

La ponen en el Centro Joaquín Roncal, de la CAI, pero sólo es para colegios. Tienen ya una tira de coles apuntados (entre los que, por cierto, no está el de mis críos: grrrrr) y apalabrada una gira posterior. No sé si no me acabaré colando en alguna función…

La idea partió de Ciencia Viva; un programa educativo que no conocía y que organiza, al parecer, actividades estupendas: exposiciones, viajes, conferencias de científicos en institutos... siempre con el objetivo de acercar la ciencia a los niños y jóvenes. Esto es lo que cuentan sus promotores que pretendían con esta obra:

Se presenta la figura de don Santiago desde perspectivas diversas, dado su carácter polifacético, dando realce a sus rebeldías y travesuras adolescentes y a su curiosidad, con el método científico sobrevolando la escena en todo momento y, en palabras de los guionistas, siempre con el microscopio presente, pero mirando más allá.

Se ha organizado para que los jóvenes alumnos disfruten con el conocimiento científico como fondo y entiendan que sin la curiosidad, el planteamiento de preguntas y la búsqueda de respuestas no hay avances científicos.

En la guía didáctica (que es otra gozada), de hecho, se plantea la cuestión de qué es un científico:

 Podríamos decir que un científico es alguien:

  • Que le gusta mirar todo lo que pasa a su alrededor
  • Que tiene curiosidad por saber y por entender las cosas que ve
  • Que busca explicaciones a esas cosas
  • Que intenta hacer pruebas o experimentos para comprobar que esas explicaciones son ciertas o falsas
  • Que tiene una gran paciencia para aprender de sus errores y una gran voluntad para seguir buscando nuevas explicaciones

Enhorabuena a todos los autores y promotores de este precioso trabajo.

Y voy a llamar ahora mismo al cole de mis críos (grrrrr) para que se apunten, puñetas ya.

Somos Aragón

Somos Aragón

 

¿A que Cano es el mejor?

Jóvenes, cello, multas

Recibo, por una lista de correo, esta carta que Adolfo Allué Blasco, presidente de la Asociación Cultural El Cantero de Torrero, ha enviado a la sección de "cartas al director" de diversos medios. No conozco a este señor pero, salvo el título de la carta --que me parece que no pega ¡ni con cello!--, me parece muy bien lo que cuenta.

Hay que ver lo contundentes que son nuestros poderes públicos cuando se les pone en el píloro.

JÓVENES, MENTIRAS Y CINTAS DE VIDEO

El pasado mes de febrero la Asociación Cultural El Cantero de Torrero organizamos un pasacalles contra los recortes sociales en juventud por parte del Ayuntamiento de Zaragoza.

Frente a quienes piensen que las Autoridades no responden a las peticiones ciudadanas, juveniles o vecinales hemos de decir que esta vez el Ayuntamiento sí ha respondido. Hemos recibido una carta donde pone que tenemos que pagar entre 30 y 750 euros porque apareció un cartel -con cello- en una marquesina.

[...] en Torrero solemos ser cuidadosos con los carteles, que muchos los ponemos con cello ante la duda de molestar a los dueños de las paredes, que pegamos siempre en los sitios habituales donde pegan discotecas, conciertos... y los actos del Ayuntamiento.

Pero sí, es cierto: quién nos manda meternos con las inversiones en juventud, qué nos importará la juventud y los barrios... Sigamos recortando, privatizando, vaciando los barrios de tejido social crítico y marcos simplemente asociativos. Cuando los jóvenes no encuentren nada más que botellón y grandes superficies comerciales -las dos caras de una misma moneda-, se aburran, odien una sociedad que no les ofrece otra cosa que lo que puedan pagar, cuando rompan cosas sin sentido entonces les pondremos una cámara y un policía en cada esquina.

Es vuestro círculo perfecto. Creais las condiciones del hastío, de la imbecilidad, de la violencia. La gente tiene miedo y os vota. Y vosotros os vais a cenar con los empresarios del ramo. A preparar el próximo macroproyecto que solo requiere espectadores y consumidores. El próximo fuego de artificio que nos endeudará aun más pero que os llenará de votos. Anda y miraros las muelas.

 

Alberto Menjón en el Homenaje a Anita Larraz

Alberto Menjón en el Homenaje a Anita Larraz

Mi único hermano, Babil, es íntegramente musical. Como es mayor que yo, no puedo afirmar que lo fuese desde bebé, pero estoy segura de ello. No me cuesta nada imaginármelo, gordito gordito, atendiendo con los ojos bien redondos a las canciones que mi madre le cantara, si le gustaban, y haciendo pucheros si no eran de su gusto, exactamente como hacía su hijo cuando era una auténtica miniatura.

Con nueve o diez años, mi hermano tenía una voz preciosa. Le ponía a todo el mundo los pelos como escarpias cuando cantaba el Ave María de Gounod. (Es ésta; pero hay que imaginársela cantada por una limpísima voz blanca y sin gorgoritos. Yo no la puedo oír sin emocionarme; a veces la toca una violinista que se pone en la calle Alfonso, y siempre se me arrasan los ojos.)

Ya por entonces empezó a aprender a tocar el piano con Anita Larraz, una de las dos profesoras de música que había en el pueblo. Cuando aquella voz prístina suya se le tornó voz de canónigo, empezó a dar la tabarra con el piano; no tocándolo, sino pidiéndolo. Lo pedía a todas horas:

--Babil, ¿quieres tomate con la carne?

--Yo no quiero tomate: yo quiero un piano.

--Babil, necesitas comprarte unos pantalones. 

--Yo no necesito unos pantalones: yo necesito un piano.

Como en mi casa no teníamos perras, yo no pensaba que lo fuera a conseguir. Pero por fin un año, mi padre, supongo que rindiéndose ante aquel empeño tenaz (pero tenaz, ¿eh?, tenaz), cogió de la cooperativa el sobre con el dinero de lo que cosechó en el monte, y se fue con él a la Sala Rono. A los pocos días, teníamos en casa un precioso Yamaha negro.

Mi hermano tiene talento para la música y tocaba muy bien. Pero llegó un punto en el que tuvo que optar entre dedicarse plenamente a la música o a las síntesis de paladio y platino, que eran el tema de su tesis doctoral; y eligió esto último. Como en toda tesitura semejante, lo que no se elige da mucha pena no haberlo elegido.

Dejó, pues, de interpretar música; pero nunca ha dejado, ni dejará, de disfrutarla. Y eso, como ya he dicho alguna vez por aquí, a mí me parece un don.

Su talento se lo transmitió íntegro, vía genes, a su hijo. Alberto no sólo toca el piano que es una pasada, sino que tiene la fortuna de ese mismo don musical, manifiesto en su propia manera de ser.

Me da un poco de cosa ponerme aquí a echarle flores a mi sobrino; temo parecer la típica tía tontona, modelo "ay, no saben ustedes lo listo que es mi chico", y tal. Además, relatar la trayectoria de este crío, que tiene ahora 16 años (así que, ejem, ya no es tan crío; aunque en eso reconozco que sí soy la típica tía tontona), y glosar su brillantez, que es asombrosa, podría dar la impresión de que hablo de un tío pitagorín al uso... y déjenme que les diga que no van por ahí los tiros.

Lo mejor es escucharle. No va a poder ser aquí: no tengo grabación que enlazar, para mi pena (y la de ustedes). El sábado, sin embargo, tuvimos la ocasión de oírle por primera vez en Tauste, en un homenaje que se hizo a la memoria de las dos maestras de música que ha tenido el pueblo, y que trabajaron a la vez, en aproximadamente los mismos años: Ana Larraz y Rafaela Royo. En el título del post he puesto sólo a la primera, y ya me perdonarán los deudos de la segunda, pero es que a Rafaela prácticamente no la conocí. Ellas fundaron en 1980 la Escuela Municipal de Música y, sobre todo Anita, crearon coros e iniciativas musicales innumerables, sembrando la semilla del amor por la música en varias generaciones, como se pudo ver el otro día en el homenaje, en el que participó muchísima gente: miembros de los coros, del orfeón, antiguos alumnos... Su estela sigue bien viva y fértil.

Brilló Alberto en el concierto del sábado: encandiló a todo el mundo. Tocó tres piezas hermosísimas, impecables. No se oía una mosca en la sala, y los aplausos al final fueron un clamor. La vena musical de esa criatura me volvió a poner, como siempre hizo mi hermano, la emoción en la garganta.

Enhorabuena, cariño. Y un millón de gracias por toda la belleza que nos regalas.

Aragón a la brasa

Qué bueno, qué bueno, qué bueno: ¡ya tenemos otro libro de mi tándem preferido, "Carbonell & Coipesol"!

Joaquín Carbonell y Roberto Miranda presentan una nueva obra genial de toda genialidad:

Tacháaaaaannn!!

No os perdáis la presentación, que es la semana después de Semana Santa. (Ya os lo recordaré cuando se acerque más la fecha, pero os aviso para que lo apuntéis en vuestras agendas con letras de oro de risa, con el boli de los compromisos intocables:

--¿Que te casas el día 16 de abril? Joer, enhorabuena, pero no voy a poder ir: tengo que acudir a la presentación de Aragón a la brasa...

Me dice El Encargao que el contenido incluye:

Fueros de Aragón, (El Vidal Mayor preto), donde se revisa y mejora nuestra ley autóctona y singular, desde el papel de la querida aragonesa a los derechos del aragonés en Cataluña.

 

Miscelánea, que recoge una variada gama de historias insólitas, biografías oscuras, gestos villanos, y anécdotas chuscas, regado con vino de Magallón.

 

Y finaliza con Gran Historia de Aragón (Primera parte), desde el Premolar de Teruel a Don Ataúlfo: la historia sin cosquilleos ni compromisos familiares, todo lo que dio la goma.

Si os lo perdéis es que no tenéis fundamento, ni sentido ni común. Pero aún tendréis una posibilidad de redimiros: porque el día 1 de mayo Aragón a la brasa se presentará en Tauste, como acto estrella de la Feria del Libro. Esto también os lo recordaré cuando se acerque la fecha.

 

Yo estoy feliz: ¡bravoooooo!

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Yesa: un mes para alegar

Desde la Asociación Río Aragón me envían esto:

Os comunicamos que desde la Asociación Río Aragón hemos puesto en marcha un proceso de recogida de alegaciones contra el modificado nº 3 del recrecimiento del embalse de Yesa, que está en periodo de información pública hasta el día 30 de abril.
 
Podéis descargar desde nuestra web, www.yesano.com, un modelo que hemos elaborado. Sólo hay que rellenarlo con vuestros datos, firmarlo y enviarlo a la Confederación Hidrográfica del Ebro (Pº Sagasta, 24-28. 50071-Zaragoza).
 
Este pliego de alegaciones puede depositarse, antes del 1 de mayo, en la propia sede de la CHE (Pº Sagasta, 24-28. 50071-Zaragoza), en los registros de cualquier administración pública, como en registros centrales de las administraciones autonómicas (incluidas las oficinas delegadas) y municipales, o por correo ordinario presentándose en una oficina de correos con el sobre abierto para que te sellen el documento "por procedimiento administrativo". En todo caso, se recomienda llevar una copia para que te la sellen y quede constancia.
 
Recibid un río de saludos y gracias por vuestra ayuda. 

Es un procedimiento legal: cada vez que una obra de esta envergadura es objeto de una modificación de importancia, se abre un periodo (que suele ser, como ahora, de un mes) para que cualquier entidad o cualquier ciudadano pueda alegar lo que estime conveniente: problemas que les afectan, consideraciones de todo orden (o casi: medioambientales, patrimoniales, económicas, sociales...), incluso mejoras, si las ve.

Para poder hacerlas con conocimiento de causa, la Administración (en este caso, la CHE), pone toda la documentación a disposición pública, para que cualquiera pueda consultarla. El problema es que toda esa documentación son miles de folios y sólo se puede consultar en la sede de la CHE.

Los ayuntamientos afectados (que están a muchos kilómetros de Zaragoza) han solicitado copia de todo eso en DVD, pero la CHE no se la proporciona; han solicitado también una ampliación del plazo de consulta, para poder bregar con todo ese volumen de folios in situ, es decir, en Zaragoza, y tampoco se la han concedido.

Así que para mañana (bueno, para hoy: aún es día 31 pero son las tantas), o sea, para el 1 de abril, COAGRET ha convocado una manifestación o concentración ante la CHE como protesta, a las 17 horas.

Vuelvo a lo de antes: este es el procedimiento legal que hay que seguir. Hay un mes de plazo, hasta el 30 de abril, para alegar.

Sin embargo, la abuela (o sea, yo) es escéptica. No digo que no haya que alegar, porque debe hacerse, que para eso hay un plazo, y la ley es la ley. No digo que no haya que protestar, si se considera oportuno, que para eso la ciudadanía tiene la voz y la calle, y bastantes años hemos tenido en este país ese derecho anulado y reprimido. ¡Como para no usarlo!

Sin embargo (otra vez)... la abuela piensa que todos estos procedimientos están viciados. Se hacen porque lo manda la ley, o porque la ley lo permite; pero, en concreto, en el asunto de Yesa, falta un debate verdadero que ponga las cosas en su sitio, y los argumentos bien expuestos en las cabezas de quien tiene que decidir: las de los técnicos, las de los políticos, las de los cargos públicos con mando en todo esto.

Ese debate se ha intentado crear varias veces, pero no se ha llegado a ningún resultado satisfactorio. Véase, por ejemplo, la Comisión del Agua. Yo tengo mi propia opinión acerca de las causas pero no la expongo aquí, porque sería prolijo, porque quedaría pretencioso y porque no creo tener autoridad para hacerlo, pues hay datos que me faltan.

Tengo claras, sin embargo, varias cosas que pueden tener que ver con ese fracaso:

--la vida, milagros, expectativas, argumentos, miedos y futuro de los afectados (los vecinos de Artieda y pueblos aledaños) no se están teniendo en cuenta de verdad, por mucho que se diga.

--la vida, milagros, expectativas, argumentos, miedos y futuro de los agricultores de las Cinco Villas (los beneficiarios, teóricamente) no se están teniendo en cuenta de verdad, por mucho que se diga.

--echando la vista atrás, desde que se planteó por primera vez el recrecimiento de Yesa, en los años 70, se da uno cuenta de que ese proyecto sólo ha dado pasos hacia adelante cuando había en marcha, a la vez, un plan para trasvasar el Ebro: en los 70 a Barcelona, en los 90 con el "Plan Borrell", en el cambio de siglo con el PHN. Que alguien se moleste en comprobar las fechas, y verá. Y verá que, cuando los sucesivos proyectos de trasvase se vienen abajo, el recrecimiento de Yesa pasa a dormitar en los despachos, y los ministerios de la cosa (de Fomento, luego de Medio Ambiente, luego de Medio Rural y Marino o demonios...) dejan de tener interés por él.

--la prensa achaca los retrasos en la obra a los ecologistas, a los de Artieda que se embarcan en pleitos, a las ministras narbonas que son amigas de los pericos arrojos, a las ministras espinosas aunque no sean amigas de los pericos arrojos... sin analizar, cuando todos esos argumentos fallan, por qué cuernos les fallan todos esos argumentos.

--hay un problema de seguridad respecto de esa obra que no se admite, o al menos no públicamente; oficialmente, sin embargo, da mucha tranquilidad saber que se están haciendo nuevos estudios geológicos y técnicos. Es eso lo que da cierta confianza en que los problemas se abordan, y no que se hagan jornadas o eventos destinados a decir que no pasa nada. Los ciudadanos no somos menores de edad y no nos creemos lo que dice papá porque papá lo dice y es el que manda, sino que hemos de ver que papá hace algo serio para solventar las cosas.

--las protestas, denuncias y argumentos de los que se oponen al proyecto son sistemáticamente desconsiderados, ninguneados e incluso criminalizados; con eso, el problema no se va a solucionar nunca. A los opositores se les podrá machacar o anular si son pocos, pero el problema así, insisto, quedará muy lejos de haberse solucionado. Todo lo contrario: se habrá creado un problema mayor, cual es el de la desconfianza de los ciudadanos ante el sistema, que debería actuar de acuerdo con lo que es, o sea, una democracia. Donde se gobierna por mayoría, sí; pero que de ninguna manera puede funcionar aplastando a las minorías, porque eso se parece mucho, pero mucho mucho, a un sistema autoritario.

En fin. Ese sistema democrático, que es el que tenemos en definitiva, nos da la posibilidad de presentar alegaciones a un proyecto de obra de mucho calado y de consecuencias en absoluto sencillas. Hay un mes de plazo y un formulario con una serie de argumentos para hacerlo. Aquí.

Ciudadanos...

La Astronomía, en el cole

"Hemos borrado a Plutón. Lo siento mucho, pero ya no es un planeta. Antes estaba, y ahora no. ¡Pobrecito Plutón! Yo quiero que vuelva a ser un planeta".

Julia, 3 años.

"Pues aunque hayan decidido que no es un planeta, yo decido que sí. ¡Es que no lo valoran como planeta!"

Joaquín, 6 años

En el cole están haciendo muchas actividades relacionadas con la celebración del 2009 como "Año de la Astronomía". Y esto era lo que me decían mis chicos hace un rato.

Pero además de eso, que era cosecha suya, me cuentan estos días lo que van aprendiendo sobre el sol, las estrellas, los planetas y hasta los signos del zodiaco.

¡Viva la astronomía! (Y bravo por los maestros, que están haciendo un hermoso trabajo.)

La imagen está tomada de aquí, y por cierto os recomiendo el enlace, porque además de simpatiquísimo, y reivindicativo de Plutón --en la onda de mis chicos--, se queja de la "discriminación" sufrida por este planeta, por el simple hecho de ser pequeño; y ya sabéis lo que me toca este tema. Ay, que hasta para hablar de astronomía nos sale la vena reivindicativa... ;)

La primavera, la podadora altera

En Zaragoza, como me figuro que en todas las ciudades, hay grupos de jubilados (invariablemente hombres, aunque me temo que seré una excepción dentro de veintipocos años) que ejercen, como es bien sabido, de vigilantes/asesores/comentaristas de obras. Hay otros grupos, sin embargo, quizá menos conocidos pero igualmente activos, de sólo comentaristas (o, al menos, no los he visto ejerciendo de otra cosa) adjuntos al ramo de Parques y Jardines. Son los que cada pre-primavera critican ferozmente el método --inapropiado a todas luces, según les oigo-- que usan los responsables de la cosa en la Inmortal Ciudad para podar los árboles.

--¿A qué coño dejan esos chifletes tiesos en las ramas? Menuda mierda de árbol va a quedar en cuanto brote. Pa bien, eso es menester hacelo...

Y ahí, en la manera de hacelo, se enzarzan.

A los jubilados de mi pueblo jamás los he visto en tales menesteres. En alguna obra sí, pero en las podas no. Será que todos tienen huerto, que bastante curro les da eso, o que, si tienen tiempo libre, prefieren ir a un bar a echar una partidica.

Pero desde aquí llamo a la responsabilidad de esos cuerpos cívicos para que atiendan a la manera que tienen en mi pueblo de podar (o lo que sea) los árboles callejeros. Como si no tuvieran bastante, los pobres, con estar raquíticos (los árboles, digo):

Oigan, que llevan así ya un buen tiempo, ¿eh? Que luego, a los de pueblo, nos llaman "cabezas cuadradas" y nos cabreamos...

Día Mundial del Trasvase

"Seguro que habrás oído alguna vez, justificando la necesidad del trasvase del Ebro, el hecho del alto rendimiento que se obtiene en las explotaciones agricolas del Levante y el mal empleo que se da al agua en el valle del Ebro.

Comprueba en las fotografias que te envío los resultados de esta mal llamada agricultura de alto rendimiento: la DESERTIZACIÓN.

Las fotografías fueron tomadas el dia 25-01-2009 en la carretera CV 809 entre los limites de las provincias de Albacete y Alicante. La explotación en cuestión es de nuevo regadío (podrás apreciar los aspersores de irrigación) y se encuentra a escasos metros de las obras del trasvase Júcar - Vinalopó, que no es más que una de las obras parciales del trasvase del Ebro.

Obtener tres y cuatro cosechas al año, implica labores en la tierra que la mantienen desprovista de vegetación más tiempo que en la agricultura convencional. El fenómeno en cuestión se llama DUSTBOWL y es frecuente en suelos arcillosos con subsuelo calizo. Hay abundante literatura en la red: http://www.usd.edu/anth/epa/dust.html.

Creo que nunca se podrá hacer entender a gente que es capaz de destrozar la tierra de la que viven, que no tiene derecho a destrozar la de otros que está a cientos de kilómetros".

Tengo un amigo que vive en Alicante y que, como puede verse, me mantiene al tanto de lo que pasa por allá. Va y viene por las carreteras alicantinas y ve avanzar las obras del trasvase Júcar-Vinalopó:

Pues sigue su curso inexorablemente. Mira las obras a día de hoy en la autovía A35 entre Montesa y Moixent.

No sé si recuerdas la historia del amago de trasvase a BCN, que resulta que la tubería del "minitrasvase" a Tarragona se había sobredimensionado por si un día había que llevar agua a BCN, y nos enteramos 30 años después.

Aquí nos pueden hacer lo mismo: 1º, trasvase Júcar-Vinalopó, después trasvase Vinalopó-Segura, luego trasvase Segura-Almería... y un buen día, cuando el ladrillo vuelva a repuntar, nos enteraremos de que, conectando en Cherta 2 km de tubería, se puede mandar agua hasta Almería.

El tubo tiene la friolera de 183 cm de diámetro. ¿Para qué quieren semejante tubería? ¿No será que están sobredimensionando por si en un futuro reciben aforos de otros ríos?

Los temores de mi querido amigo los tengo yo también. El otro día, la gran manifa que se hizo en Murcia pidiendo de nuevo los trasvases (de la que, por cierto, apenas se hizo eco la prensa de aquí) se montó, en principio, para reclamar el mantenimiento o actualización del Tajo-Segura, pero se aprovechó para seguir reclamando el del Ebro: así se veía en las pancartas y se coreaba en los lemas, mientras los organizadores prostituían la canción de Serrat, que sonaba como fondo musical del evento: "Qué le voy a hacer si yo / nací en el Mediterráneo".

Alicante y Murcia cerraron filas en apoyo a la convocatoria, que partía de los regantes pero que por supuesto respaldaron los gobiernos autonómicos de Valencia y Murcia e incluso la Universidad, al menos la murciana, cuyo rector mandó un mensaje instando a toda la comunidad universitaria a cerrar las aulas y recuperar las clases otro día.

Los que ahora tienen la soga al cuello son los castellano-manchegos, que exigen que se declare la caducidad del trasvase Tajo-Segura, hecho en tiempos de Franco y que arruinó una amplia zona de la España interior, como siempre; pero que ven que el Gobierno, que hace unos meses dio marcha atrás en su política antitrasvasista (o volvió por sus fueros, y si no recordad al amigo Borrell) y se ha vuelto pro-tubería, tiene "en estudio" (o algo parecido; andan con mucho cuidadín con las palabras), pues eso, que está planteándose la posibilidad de trasvasar agua del Tajo hacia Levante desde otro punto más lejano, concretamente desde el embalse de Valdecañas, en Extremadura. Más de 400 km de tubería, otra zona machacada, otra obra carísima, otro destrozo ambiental...

Ya la hemos vuelto a liar. En este caso, cuentan con la postura tibia del presidente extremeño, que en su día se opuso a los estatutos de Aragón y de Castilla-La Mancha por sus limitaciones en materia de gestión de las aguas, y que por tanto ahora no puede oponerse a cederlas "las suyas" a otro territorio. Anda el hombre ahora, sin embargo, diciendo que no sabe nada del asunto, y que ya veremos. Cuestión: que es muy diferente dar caña con el agua de otros que apechugar con que se te lleven la que pasa por delante de tu casa. Que a los del Levante les pasaría "sactamente" lo mismo, vamos.

Pero no es ésa la única posibilidad que circula por los despachos. Una posibilidad, dicho sea de paso, que ya se consideró cuando se elaboraba el PHN de Aznar y que se desechó por antieconómica. Y por más problemas. Pero eso, ¿qué más da? Como dice una admirada amiga que defiende los ríos, el Tajo en particular porque le toca más de cerca, y que se llama María Soledad Gallego,

Desde hace décadas se da por hecho que determinadas zonas son deficitarias y otras son excedentarias, y éste sí que es el dogma de fe que nos vemos obligados a tragar sea cual sea el sistema político. El dogma lo que dice realmente es que en este país, cuando una cuenca gestiona de una forma tan irracional y descontrolada sus recursos que incurre continuamente en déficit hídrico, el premio será un trasvase desde el Tajo o el Ebro. Y que no vengan con historias de lo bien que se gestiona el agua en las “pobres” cuencas “deficitarias”, que todos sabemos ya de qué va el juego.

Es un error pensar que si se hace un trasvase desde una cuenca, se “salva” a otra de un trasvase. Tarde o temprano volverá a faltar agua y se tirará de la que quede. Se manipularán los números y las cifras y todo “cuadrará” convenientemente para que la rentabilidad aparezca como por arte de magia. Si luego el tiempo y la realidad demuestran que esas cuentas eran mentira, dará igual, porque las obras estarán hechas.

Foto de Miguel Ángel Sánchez: tuberías que llevan el agua del Tajo hacia el río Segura. Que la suben, ¿eh? No nos olvidemos de que la tierra real no es lisa, y que el agua no baja por gravedad hacia la parte sur del mapa.

Decía que no era ésta la única posibilidad que circula por los despachos. El 12 de agosto pasado, la prensa informó de que barajaba "al menos tres alternativas de trasvase al Sureste". Una era la del Tajo desde Extremadura; otra, la del Duero desde el Lago de Sanabria; y una tercera, desde el Ebro "pero en su tramo medio, en una zona sin regular entre Navarra y Aragón que se inunda sistemáticamente con cada crecida del río". A ver, que va a ser que la toma la proyectan por Pradilla...

La verdad es que yo no me fío un pelo. Ni un pelo. Que todo se niega y se niega, pero ya sabemos lo que valen las palabras de muchos políticos, desgraciadamente. Ya le podemos ir poniendo velas a Santa Directiva Marco del Agua.

Sabiendo todo esto, y viendo que, además, siguen en marcha aquí mismo proyectos de trasvase como, por citar sólo algunos, el del Huerva, el del Jalón a Mularroya o el del Canal Xerta-Sénia (que sería otro tramo de avance del Ebro hacia Castellón: toma nota, amigo alicantino)... qué queréis que os diga: me da la sensación de que hoy, más que el Día Mundial del Agua, estamos celebrando el Día Mundial del Tubo Gordo. Que este día no sirve para otra cosa más que para que Boné y la cuadrilla se hagan la foto publicitando su plan de depuradoras (aunque no digo que el plan no haga falta) y para que recordemos que el Foro Mundial del Agua, que se acaba de clausurar en Estambul, ha vuelto a ser una pamemada incapaz siquiera de reconocer el agua como derecho humano. Cosa para la que, por cierto, tampoco ha servido la Expo’08.

Despertad, ferros...

El enfado de Boné

El Periódico de Aragón publicó el sábado esta noticia:

La policía centra en el consejero Boné el interrogatorio del escolta.

“Los policías que interrogaron a Antonio Royo Velilla, el escolta del consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, dirigieron buena parte de sus preguntas a conocer aspectos relacionados con el político y número dos del PAR”.

“Dos policías le interrogaron el jueves por la tarde por espacio de cerca de una hora. Buena parte del cuestionario iba dirigido a conocer qué vínculos tiene con el consejero de Medio Ambiente y a cuestiones relacionadas con las actividades de Boné.”

Boné se enfadó mucho. Se sintió atacado. Tanto, que en la web del Gobierno de Aragón se colgó esta nota de prensa:

sábado, 21/03/2009 — Medio Ambiente
Nota aclaratoria del Departamento de Medio Ambiente sobre una noticia publicada en El Periódico de Aragón sobre La Muela

 

Ante la información publicada hoy en la página 4 en El Periódico de Aragón, en la que se comenta un supuesto interrogatorio policial, y en la que se pretendería vincular tendenciosamente al consejero de Medio Ambiente en un asunto ajeno y estrictamente privado y particular de uno de los detenidos a raíz de los hechos sucedidos en La Muela, el Departamento de Medio Ambiente quiere comunicar a la opinión pública lo siguiente:

 

1. Que el consejero de Medio Ambiente no tiene relación alguna con la persona imputada A.R.V. más allá que la estrictamente laboral, como empleado que viene prestando sus servicios profesionales de seguridad, a través de una empresa contratada por el Gobierno de Aragón, desde antes del nombramiento de Alfredo Boné como consejero de Medio Ambiente.

 

2. Que el consejero no ha tenido ni tiene relación alguna con A.R.V. más allá de ese ámbito laboral, y que por tanto no hay ningún otro vínculo del consejero con A.R.V., ni ha realizado acto administrativo alguno vinculado con esa persona ni con su ámbito privado ni particular, ni con personas vinculadas familiar o empresarialmente con A.R.V.

 

3. Que por todo ello, no puede concederse credibilidad alguna a la información publicada en El Periódico de Aragón sobre la supuesta relación de los interrogatorios a A.R.V. con la actividad institucional o política del consejero.

 

4. Que el Departamento de Medio Ambiente estudiará cuantas acciones legales sea necesario acometer para salvaguardar el honor y el buen nombre del consejero frente a las informaciones que, de forma tendenciosa, sesgada, malintencionada, carentes de rigor y ajenas al legítimo derecho a la información, pretendan relacionar la imputación de A.R.V. con la actividad institucional o política del consejero de Medio Ambiente.

 

5. Que, de forma adicional, Alfredo Boné se reserva la posibilidad de emprender, a título personal, cuantas acciones legales sean pertinentes en aras a preservar su honorabilidad y buen nombre. 

Como reacción, hoy El Periódico publica este editorial, que suscribo al 100%, porque me parece que a los políticos, sobre todo a algunos, les rebosa de tal forma la soberbia que acaban por perder la noción de las cosas, y desde luego el recto juicio:

 

Error en el tiro
22/03/2009 
 
El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Alfredo Boné, reaccionó ayer con extremada dureza y no menos nerviosismo a una información de este diario en la que se ponía de manifiesto que gran parte del interrogatorio policial al que fue sometido su escolta, Antonio Royo Velilla, detenido por presuntas implicaciones con la red de La Muela, se centró más en sus relaciones con el político del PAR que en los hechos por los que se le imputaba. Esta circunstancia desencadenó una denuncia en la Jefatura Superior de Policía y una queja ante el Colegio de Abogados por parte del letrado del escolta, José Antonio Ruiz Galbe, al entender que se obstaculizaba el derecho de defensa del arrestado. Ruiz Galbe consideró que su representado apenas fue preguntado por asuntos relacionados con sus posibles actuaciones delictivas y que, por el contrario, las agentes dedicaron buena parte del interrogatorio a interesarse por cuestiones relativas a una persona que ni siquiera se encuentra encartada en las diligencias.

 

Una noticia tan objetiva –ahí están la denuncia policial y la queja profesional y, cuando se levante el secreto del sumario, será consultable la transcripción de los interrogatorios– fue interpretada por Boné como un ataque periodístico tendencioso, sesgado, malintencionado, carente de rigor y ajeno al legítimo derecho a la información. El consejero, en nota de prensa colgada en la página web del Gobierno de Aragón, amenazaba además con todas las acciones legales a su alcance para defender su buen nombre.

 

Es mucho suponer que porque unos policías pregunten a un escolta por su jefe, porque su abogado se enfade y porque un periódico lo cuente, la honorabilidad de Boné quede dañada y deba ser resarcida por vía punitiva contra un medio que se ha limitado a contar lo que ocurrió en el interrogatorio, sin emitir juicio de valor alguno. Puestos a defender la honorabilidad y el buen nombre de los políticos y de la política, haría bien el consejero y secretario general del PAR en preocuparse por lo realmente relevante.

 

Como por ejemplo los hechos que hoy denunciamos en este periódico acerca de los desmanes económicos de un ayuntamiento, el de La Muela, gobernado por su partido. En sendos informes recientes, dos interventores de este municipio aseguran que se han cometido graves irregularidades, incluyendo prácticas que podrían generar una despatrimonialización del ayuntamiento por sus operaciones con la sociedad urbanística e incluso “un incumplimiento generalizado de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas”. Eso sí que es un problema de interés general como para emitir una nota de reacción, y no que un diario dé fe pública de un hecho cierto como el que ha propiciado esta extemporánea reacción de Boné.

Inocencio Arruebo: la sensatez

Ayer publicaba el Heraldo en la sección "La Tribuna", pág. 22, este artículo de Inocencio Arruebo que copio aquí porque no lo encuentro en la web por ningún lado. Inocencio es, además de persona honesta y sensata (y versada en leyes como su admirable mujer, Silvia Lacleta), presidente de la Asociación de Antiguos Vecinos de Saqués. Y suscribo sus palabras hasta la última coma. Bravo, Inocencio.

[Nota: Transcribo el artículo original enviado a Heraldo, que era un poco más extenso y que tuvo que ser recortado para adaptarlo al espacio disponible. El recorte estaba bien hecho y mantenía en todo la sustancia del artículo, pero prefiero poner el original, ya que aquí esa limitación de espacio no existe.]

Jánovas. Foto de José Antonio Melendo.

El entuerto de Jánovas

El Heraldo se ha hecho eco de las recientes noticias sobre los justiprecios para la reversión de dos localidades oscenses, Jánovas y Saqués. Me permito intervenir en este debate, no sólo jurídico, aportando mi punto de vista y mi experiencia sobre la materia.

Como se sabe, la reversión se produce cuando unos bienes, por ser sobrantes, por no realizarse la obra que motivó la expropiación, vuelven al patrimonio de quienes fueron expropiados. Es entonces cuando toca valorar de nuevo esos bienes. El criterio legal general es la actualización según IPC, y su aplicación no exige más que conocer la fecha de la pieza inicial de justiprecio y la de ejercicio del derecho de reversión. Este criterio es de aplicación ágil y pacífica, pues basta  consultar la página www.ine.es, que incorpora un calculador automático. En los casos que nos ocupan, es claro que la base de la actualización no será la “foto fija” de las casas y edificios expropiados, sino el valor dado a los  solares, porque solares colmados de escombros es la desolada estampa que ofrecen estos  núcleos urbanos tras décadas de abandono.

Mayores problemas plantea el segundo criterio legal, a saber: que sobre los bienes a revertir se aprecien mejoras aprovechables o  menoscabos. Tanto en uno como en otro caso habrá de procederse a una nueva valoración, y en ella entrarán en juego conceptos jurídicos indeterminados y facultades discrecionales en las que el punto medio de la virtud, “la única solución justa”, debiera buscarse con esfuerzo y mente limpia. Sabias son algunas resoluciones del Tribunal Supremo que han sentado el llamado “criterio de la tasación por equiparación en fincas de situación y características análogas”. En todo caso, la “mejora aprovechable” exige que los bienes hayan aumentado su valor intrínseco debido a actuaciones administrativas, y que este aumento sea beneficioso para el reversionista.  No es sólo un criterio objetivo, entonces, puesto que juega también la subjetividad del expropiado: debe  ser oído y podría en su caso acreditar que la actuación no le aprovecha. Por ejemplo, a la luz de la nueva ley, no pueden considerarse mejoras las infraestructuras administrativas si no reúnen las condiciones de seguridad o idoneidad requeridas para el nuevo núcleo de población, que generalmente se pretenderá asentar sobre modelos de infraestructuras más modernos. En este sentido, deben abandonarse como modelo  las anécdotas esperpénticas -pero reales- de casos en los que se ha hecho pagar, al beneficiario de una reversión de finca, el valor de un búnker militar mientras estuvo adscrito al Ministerio de Defensa.

Descarto que en Jánovas pueda observarse ninguna mejora aprovechable para sus antiguos vecinos, y también lo descarto para Saqués. Por el contrario, me parece muy defendible la afirmación de menoscabos o deméritos en el valor de las fincas, entre otras razones de peso porque estos núcleos abandonados han experimentado una descatalogación urbanística sin precedentes. Solo la laboriosidad y las inversiones de sus nuevos propietarios harán que tiempo después gane para ellos un legítimo y respetable contenido patrimonial que a nadie debe escandalizar. Esto aleja cualquier peligro de que exista especulación urbanística o, dicho llanamente, de que se produzca algún “pelotazo”, posibilidad que tanto preocupa a los directivos de Endesa y también -por qué no decirlo- a algunos altos funcionarios de la Confederación Hidrográfica del Ebro. En tiempos en los que está fuera de lugar la condescendencia teñida de sexismo, racismo o desprecio por lo rural, otrora omnipresente en multitud de lenguajes, subsisten sin embargo tendencias  paternalistas de organismos públicos y privados hacia los que en un día lejano fueron “sus” expropiados o “sus” bienes.

Quizá, efectivamente, alguien cree conservar alguna tutela sobre nosotros y sobre nuestros bienes. Quizá se piensa que los montañeses somos genéticamente especuladores, seamos o no reversionistas, pero este sesgo es tan maniqueo como afirmar que las empresas eléctricas son con toda seguridad llevadas a la quiebra por sus directivos después de haber cometido atrocidades medioambientales en muchos puntos del planeta (y no me refiero a ENDESA en concreto). De modo parecido también la CHE, como obra humana y perfectible, ha tenido que reconocer su responsabilidad en alguna ocasión a la hora de definir el interés general. Su infalibilidad queda severamente cuestionada con el “pantano de papel” de Jánovas (Marisancho Menjón “dixit”) o con la sobreexpropiación primero y la posterior cesión a Cruz Roja del núcleo urbano de Saqués sobrante del pantano de Búbal, sustentada en bien endebles instrumentos jurídicos. Todas estas invocaciones del interés general han tenido que ser  revisadas años después gracias, por cierto, a la tenacidad de algunos montañeses. Y también honra, dicho sea de paso, a los funcionarios a los que ha tocado deshacer heredados entuertos.

Inocencio Arruebo Lafuente

Presidente de la Asociación de Antiguos vecinos de Saqués

 

Saqués, antes de ser inundado y cuando tenía carretera, la que ahora la CHE dice que debe valorarse como una "mejora" que cobrar a los expropiados.

El síndrome de la Campana de Huesca

El síndrome de la Campana de Huesca

En esta tierra cainita que es la aragonesa, parece que arraigó de manera singularísima el consejo que el abad que San Ponce de Tomeras dio a Ramiro II, el Rey Monje, para solucionar el problema de sus nobles levantiscos.

Aunque es archiconocida, resumo la historieta: Ramiro II, que se había visto obligado a dejar los hábitos y su querido monasterio para ocupar el trono del Reino de Aragón porque no había otro sucesor en ese momento, tuvo que enfrentarse al grave problema que le suponía la actitud de sus principales nobles, no muy dispuestos a subordinarse al poder de un rey que creían flojo de ánimo y poco ducho en asuntos de política y guerra. Sin saber muy bien qué era lo que debía hacer, Ramiro II consultó la opinión de su antiguo abad, y envió a un emisario para que se lo preguntara.

Cuando el emisario llegó, el abad estaba cortando las flores más altas de su jardín. Y esa fue su única respuesta: "Dile al rey lo que me has visto hacer". Ramiro II entendió que lo que tenía que hacer era cargarse a los personajes más significados, y a fe que le hizo caso. Reunió a sus nobles, al parecer con la noticia de que quería tratar con ellos la situación, y cuando los tuvo a todos en su palacio los hizo bajar a una sala donde, uno a uno, un verdugo les fue cortando la cabeza. Con las cabezas, cuenta la leyenda, hizo sonar una campana "que se oyó en todo el Reino".

Bueno, pues no imaginaba aquel abad la fortuna que iba a hacer en Aragón aquel su consejo: aquí parece que no tenemos otra cosa que hacer que estar esperando, con la tijera bien dispuesta, a que alguien despunte un poco y saque la cabeza por encima de la media. Porque en ese momento, ¡zaca!, le pegamos un tajo que lo dejamos seco. Chst, qué coño se había creído ése.

La cafetera pedante

Erogación: acción y efecto de erogar.

Erogar: (Del lat. erogare). tr. Distribuir, repartir bienes o caudales.

Mientras la cafetera hace el café:

Cuando termina, para que saques el vaso:

Toma ya, ¿eh?

El concepto hombre

La tienda de ropa "Blanco" ha sacado una nueva línea para hombre. Y lo anuncian en los mupis de la ciudad.

Pero, la verdad, no estoy yo muy de acuerdo con ese concepto de "hombre":

Si hubieran dicho "primera colección para ninios monísimos", o "para adolescentes tien-nos"...

En fin, que mi idea de "hombre" es, más bien (pero más bien), otra cosa.

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